Comuna Café: la taza que levanta al barrio
Fundada por los hermanos Pablo y Sofía, esta cafetería de especialidad trabaja desde hace 10 años con caficultores ecuatorianos para entregar el mejor café

Pablo y Sofía Jiménez, de Comuna Café
Lo que debes saber:
- Comuna Café nació del interés de dos hermanos por el café de especialidad.
- La cafetería trabaja con caficultores ecuatorianos para ofrecer café de alta calidad.
- Su propuesta combina cercanía con la comunidad y un profundo respeto por el café.
Comuna Café comenzó su historia en el 2016 cuando Pablo Jiménez y su hermana Sofía decidieron emprender y darle forma a la idea de abrir una cafetería independiente con su propia tostadora y con productos elaborados por ellos mismos.
Desde el día que abrieron sus puertas han pasado 10 años y aún recuerdan cómo, en un curso en Costa Rica, nació su interés por el café de especialidad, por el que decidieron apostar cuando todavía no se tenía mucho conocimiento sobre este en Guayaquil.
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Aunque ambos hermanos son costarricenses de nacimiento, crecieron en Guayaquil en el barrio de Los Ceibos donde actualmente se encuentra su local en el que cuentan con una gran comunidad de clientes que cuando llegan a pedir café o a desayunar los fines de semana, lo hacen con la familiaridad de estar en una segunda casa.
Es por esto que la propuesta de su cocina se enfoca en hacer comida rica, con un menú variado, con algunas técnicas inspiradas en Francia e incluso algunos sabores de Costa Rica. Su propuesta es siempre innovar, que no sea una carta estática sino más bien dinámica. Entre los favoritos de sus clientes está la tortilla comuna ($8,50), las tostadas francesas ($8,00), el gallo pinto ($8,50) y el steak and eggs ($12,50).
Del cafetal a la taza
El tema del café es un pilar fundamental en Comuna, ya que Pablo considera que en Ecuador esta ola ha crecido mucho con el pasar de los años por la gran calidad del café ecuatoriano y sus diversos orígenes y, aunque asegura que es un lujo tener al alcance el nivel de café que tiene el país, aún falta mucho para que sea más valorado en el mercado local.
“Detrás de una buena taza de café especial hay muchísimo trabajo… la recolección es hecha a mano, cereza por cereza, en el punto óptimo de maduración, luego viene el despulpado, fermentación, secado, trillado, seleccionado, hasta que llegue a las manos de Comuna para ser tostado y luego llevado a la cafetería para servirlo al cliente", comenta Pablo.
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Sin duda ha sido un reto ser uno de los pioneros del café de especialidad, pero al mismo tiempo muy satisfactorio: "...las personas venían, probaban, les gustaba y se fueron acostumbrando a los tuestes más claros". Pablo asegura que poco a poco los clientes aprecian el valor de una buena taza de café e incluso les dan a conocer sobre las fincas con quienes trabajan y los diferentes premios que estas han conseguido a nivel internacional.
Por lo general, el café que ofrecen proviene en un 70 % de la provincia de Loja, pero en la actualidad tienen dos tipos de café de la provincia de Napo: para espresso, uno del nuevo productor Wilson Cabascango; y para filtrado, Finca La Josefina, del productor Leopoldo Andrade.
No descartan la posibilidad de abrir otro local en el futuro siempre y cuando aparezca el sitio adecuado para crecer ordenadamente. Por ahora su enfoque es continuar puliendo el servicio, crear nuevos productos y seguir aportando a la ciudad con su propuesta amigable y deliciosa.
Comuna busca consolidarse como una cafetería con propósito, que desde hace muchos años trabaja con algunos de los mejores caficultores de Ecuador promoviendo el comercio justo y entregando en cada taza la mejor calidad.