
Mariel Córdoba emociona a Guayaquil con tangos clásicos junto a la Filarmónica
El tango brilló en homenaje al Día de la Mujer en el Teatro Centro de Arte
La cantante argentina Mariel Córdoba cautivó al público guayaquileño durante el concierto gratuito “La Magia del Tango”, interpretado junto a la Orquesta Filarmónica Municipal de Guayaquil bajo la dirección del maestro Manuel Campos Loor. Cerca de 800 personas asistieron a la velada, realizada en homenaje al Día Internacional de la Mujer y en el marco de las actividades por la Semana Mundial del Glaucoma.
Con una interpretación cargada de emoción y sensibilidad, Córdoba dio vida a algunos de los tangos más emblemáticos del repertorio rioplatense. Piezas como “Malena”, “Mi Buenos Aires querido”, “Toda mi vida” y “Cantando” resonaron en el teatro, mientras la voz de la artista conectaba con el público a través de historias de amor, nostalgia y vida, características propias del género.
Mariel Córdoba revive clásicos del tango
En entrevista con EXPRESO, la cantante explicó que su vínculo con el tango comenzó desde la infancia, en el seno de una familia profundamente ligada a la música. “Hay una poesía en Argentina que dice: a mí me amamantaron con tango. Y es verdad, porque en mi casa mis padres cantaban y escuché tangos desde muy chiquita. No me quedaba otro remedio que cantarlos”, recordó.
Para la artista, el tango es un género que habla directamente a las emociones. “El tango es sentimiento. Las letras cuentan historias muy profundas, historias de vida que llegan al corazón de la gente”, comentó, destacando que esa intensidad emocional es lo que mantiene vivo al género a lo largo del tiempo.
Entre los tangos que más la identifican está “Malena”, una canción que, según explica, se ha convertido en un símbolo dentro de su repertorio. “No sé si el tango me abraza a mí o si la gente me lo pide tanto que ya me identifico con él. Malena representa música, lucha y entrega; es un emblema de la mujer”, afirmó.
El tango brilló en homenaje al Día de la Mujer
El concierto también tuvo un significado especial al estar dedicado al Día Internacional de la Mujer. En ese contexto, Córdoba aprovechó el escenario para enviar un mensaje de reconocimiento a las mujeres. “Hemos logrado muchísimo. Podemos ser madres, esposas, artistas y hacer todo bien. Quiero decirles que se sientan orgullosas de ser mujeres”, expresó.
La cantante también compartió parte de su historia personal, marcada por momentos en los que debió equilibrar la maternidad y la música. “Cuando tuve a mis hijos me dediqué mucho a criarlos y por un tiempo dejé un poco relegada la música. Pero después retomé, porque esto no se elige: el tango y la música me eligieron a mí”, explicó.
La velada contó con el acompañamiento de 61 músicos de la Filarmónica y el pianista Omar Rodríguez, quienes aportaron la riqueza sonora que caracteriza al tango sinfónico. La combinación entre la orquesta y la voz de Córdoba permitió recrear la esencia del género con una puesta escénica que cautivó a los asistentes.
Para Jorge Saade, director general de la Filarmónica y de Educación Artística Municipal, este tipo de conciertos buscan acercar la música a la ciudadanía. “La orquesta tiene la misión de llevar arte y cultura a todos los rincones de Guayaquil para que los ciudadanos puedan disfrutarla”, señaló.
Antes del inicio del concierto, Jorge de Vera Alvarado, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Glaucoma, entregó un reconocimiento a la Filarmónica por su compromiso social y su apoyo a las iniciativas de concienciación sobre la salud visual.