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Más scooters y vehículos eléctricos ligeros ganan espacio en Quito sin regulación
Los vehículos ligeros no están regulados. Una propuesta de ordenanza incluye registro, obligaciones para los conductores y también un régimen sancionatorio

Quito no cuenta con un registro oficial de vehículos eléctricos ligeros.
Lo que debes saber
- El uso de scooters y VEL ha crecido en Quito. Pero, al no requerir registro ni matrícula, no existen cifras oficiales ni control claro sobre su circulación
- Entre 2024 y 2026 los siniestros con scooters y motos eléctricas han crecido de 22 a 34 y luego 19 casos en medio año, con fallecidos y heridos
- La propuesta ya pasó primer debate y regula circulación, casco obligatorio, luces y prohibición de audífonos
Los scooters y otros vehículos eléctricos ligeros (VEL) se han convertido en una alternativa cada vez más utilizada por los quiteños para desplazarse en una ciudad cada vez más congestionada.
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Su facilidad de uso, bajo costo operativo y capacidad para sortear el tráfico los han convertido en una opción atractiva de movilidad. Sin embargo, el aumento de la cantidad de estos medios de transporte también ha generado riesgos para la seguridad vial, por lo que se busca regular su circulación.
Actualmente no existen cifras oficiales sobre cuántos vehículos eléctricos livianos circulan en Quito. A diferencia de automóviles y motocicletas, estos equipos no requieren matriculación ni registro previo para su uso. Las personas simplemente los adquieren y los utilizan en las calles.
Según la concejala Estefanía Grunauer, entre 4.000 y 5.000 VEL circulan en el Distrito Metropolitano. Considera que la ausencia de una normativa específica es cada vez más preocupante frente al incremento de los incidentes registrados.
Siniestros que involucran estos vehículos
Las cifras reflejan una tendencia al alza.
- En 2024 se registraron 22 siniestros relacionados con scooters y motos eléctricas, con un saldo de dos personas fallecidas y 21 lesionadas.
- En 2025 la cifra aumentó a 34 siniestros, dejando 30 heridos y cinco fallecidos.
- Entre enero y el 9 de junio de 2026 ya se contabilizan 19 siniestros, con 26 lesionados y una víctima mortal, según la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT)
¿Qué propone la normativa?
Ante este escenario, se analiza una nueva propuesta normativa que busca ordenar la circulación de los VEL. La iniciativa surge luego de que un proyecto impulsado en 2024 por el concejal Wilson Merino fue archivado.
Ahora, la nueva iniciativa ya pasó el primer debate y se encuentra en proceso de recopilación de observaciones para la elaboración del informe final, que será discutido en segundo debate en el Concejo.
La edil Cristina López, una de las impulsoras de la ordenanza y quien forma parte de la Comisión de Movilidad, explica que el principal objetivo es llenar un vacío legal en la ciudad. “Vemos que el uso de estos vehículos se ha incrementado considerablemente, pero Quito no cuenta con reglas claras sobre dónde pueden circular ni cuáles son las obligaciones de sus usuarios”, alerta.

La circulación por la ciclovía estará permitida para los scooters, pero no para las motos eléctricas.
El proyecto fue desarrollado junto con la Secretaría de Movilidad y contó con mesas técnicas en las que participaron autoridades, colectivos ciudadanos, activistas y distintos actores vinculados a la movilidad urbana sostenible.
La propuesta regula la circulación de scooters eléctricos, motocicletas eléctricas ligeras, segways, hoverboards, vehículos unipersonales destinados a personas con discapacidad o adultos mayores y otros medios similares. El objetivo central es proteger tanto a los peatones como a los propios usuarios de estos vehículos y contribuir a una mayor seguridad vial.
Entre los aspectos más relevantes se establecen espacios definidos para su circulación. Los vehículos eléctricos livianos podrán utilizar la infraestructura ciclista (ciclovía), pero tendrán prohibido circular por los carriles exclusivos del trolebús o ecovía, debido al riesgo que esto representa. Tampoco podrán transitar por aceras, plazas, ni espacios peatonales, donde podrían poner en peligro a quienes caminan.
La normativa también contempla la creación de un registro administrado por la AMT. Una vez aprobada la ordenanza, la entidad habilitará un sistema de inscripción mediante el cual se levantará un catastro de estos vehículos. Tras completar el proceso, cada usuario recibirá un código QR y un adhesivo de identificación.
Obligaciones y sanciones
Además, se establecen requisitos técnicos y de seguridad para los conductores, entre ellos:
- Luces delanteras y traseras
- Elementos reflectivos
- Dispositivo sonoro
- Uso obligatorio de casco
- Circulación en carriles autorizados
- Distancia de seguridad con peatones y vehículos
Asimismo, se establecen sanciones, que van desde leves, con una multa del 25 % de un salario básico, hasta graves, que asciende al 50 %. López recalca que la intención no es prohibir estos medios de transporte, sino fomentar una convivencia segura entre peatones, usuarios y conductores.
Una regulación urgente y necesaria
Desde la sociedad civil también existe consenso sobre la necesidad de regular este fenómeno. Juan Pablo Rosales, presidente de la Asociación de Peatones de Quito, considera que la micromovilidad representa un desafío urgente no solo para la capital, sino para todo el país.
Advierte que actualmente muchos de estos vehículos ingresan al mercado sin controles específicos e incluso algunos son importados bajo categorías que no corresponden a su verdadero uso. Agrega que los scooters de mayor potencia, además de las motos eléctricas, capaces de alcanzar velocidades de entre 50 y 60 kilómetros por hora, deberían recibir un tratamiento similar al de las motocicletas.

Se establecen prohibiciones para circular por las veredas.
“Es necesario diferenciar entre los vehículos que circulan a velocidades reducidas y aquellos que tienen prestaciones similares a una motocicleta. Un impacto a mayor velocidad genera consecuencias mucho más graves”, señala.
Rcalca que los scooters que no superan los 25 kilómetros por hora podrían compartir las ciclovías, debido a que mantienen velocidades semejantes a las de una bicicleta. Sin embargo, aquellos más potentes deberían circular por la calzada junto al resto de vehículos motorizados y estar sujetos a procesos de matriculación, licencias y requisitos de seguridad más estrictos.
Se prevé que el informe final de la Comisión de Movilidad esté listo en las próximas semanas, para su tratamiento en segundo debate y posterior votación en el Concejo.