
Cezar Augusto: "Se conoce a la mujer tras una separación"
El modelo brasileño ganó Soy el mejor, fue jurado del reality Fuull Sensualidad y pareja de Virginia Limongi
El ganador del reality Soy el mejor, Cezar Augusto (32), fue militar en su natal Brasil (de Santa Catarina). Es modelo de marcas, vendedor de arte y recientemente fue jurado del reality Fuull Sensualidad, de VitoTVO.
El año pasado se dio a conocer, de forma polémica, el fin de su relación con la exreina de belleza y presentadora Virginia Limongi, con quien procreó a Virginia María, de cinco años actualmente. Se considera una persona agradecida y dice que siempre tendrá las puertas abiertas en TC, el canal que creyó en su talento.
(Te invitamos a leer: Óscar 2026: quiénes presentarán la ceremonia y qué artistas actuarán)
¿Usted vivió duras experiencias antes de llegar a Ecuador?
Yo era militar en Brasil. Comencé a trabajar a los 12 años. Provengo de una familia en la cual las cabezas eran mi madre y mi abuela, pues mis padres se separaron desde que nací. Fui criado por mujeres. A los 12 años encendí una vela para la Virgen de Aparecida, esa vela se cayó en la cama, la casa se quemó y solo nos quedamos con la ropa que llevábamos puesta. Tuve que trabajar para sobrevivir. Recogía papeles, botellas… Así pasamos cinco o seis años. Como modelo trabajé en China y Filipinas. En 2017 conocí a Virginia en una fiesta en Filipinas y a Ecuador llegué en 2019, antes de la pandemia.
Acaba de ser jurado en un reality y por ello recibió muchas críticas.
Fui jurado del reality Fuull sensualidad, de Fuull Farándula en VitoTVO. Ya terminó, pero sé que se vienen más proyectos en ese canal. La gente siempre va a criticar, con razón o sin ella. No me sorprende, en mi rol de modelo también lo han hecho. Me gustó la experiencia, pero me asusté al principio porque no estaba acostumbrado. Me costaba expresarme, soy una persona callada. Poco a poco me he soltado. Hace cuatro años casi no hablaba, podía estar en silencio todo el día. No me importaba si había gente. Tampoco me agrada juzgar a las personas y cuando eres juez debes hacerlo; ver lo negativo, aunque también lo positivo.
¿Entonces ha sido muy introvertido?
No sé, pero creo que aprendo mucho solo escuchando. Además, soy muy observador.
Pero es obvio que ya está más suelto.
Me han criticado por mi forma de hablar. El acento portugués es muy marcado y además tengo un frenillo, por lo que se me dificulta pronunciar determinadas palabras en cualquiera de los dos idiomas.
"Soy un chico fuerte, he pasado por situaciones duras"
Después de que se marchó de su tierra, ¿ha vuelto?
En varias ocasiones. Mi familia me ha visitado en Ecuador. Allá celebré un cumpleaños de mi hija. El primer amor de una niña es su padre.
Después de tantos problemas que surgieron luego de su separación, ¿consideró volver a su país?
Soy un chico fuerte. He pasado por situaciones duras. Soy bien parado, decidido. No me dejo rendir ni caer por lo primero que pase. Entonces los malos comentarios, y de paso sin fundamento, no van a acabar conmigo. Soy un ecuatoriano más. Mi corazón está nacionalizado, no es necesario un papel. Mi hija es ecuatoriana.
Es decir que no le importa que lo ataquen, porque en las redes sociales siempre son muy duros.
Cuando se lo perdió todo en la vida, aquello carece de sentido. El mundo se puede caer y no pasa nada. Además fui militar y estoy preparado mentalmente. Existe una formación.
¿Cómo está su relación con Virginia Limongi?
Tenemos una hija y debe existir una buena relación. Virginia María es lo más importante para los dos. Queremos su bienestar para que tenga un futuro bonito.
Cuando existe una separación casi siempre hay conflictos y en este caso los hubo. Además, una mujer dolida o despechada es cosa seria…
(Risas) Se conoce a la mujer después de que te separas.
¿Entonces la conoció después de la separación?
La sigo conociendo. La gente cree que cuando se termina una relación hay que odiarse o pelearse. Conmigo es diferente. Le deseo lo mejor, porque fue la mujer que escogí para ser la madre de mi hija.
"Considero que hubo mucha mala onda"
¿Alguna vez le fue infiel a Virginia? Lo han involucrado con mujeres, con hombres…
En las redes sociales o en las páginas de farándula no les importa decir lo que les da la gana. Pero nunca le fui infiel. Soy un chico que está solo, extranjero. Es más fácil lanzar una piedra a alguien así y poner a la gente en contra de mí. Cuando sabes quién eres, nada cambia. Considero que hubo mucha mala onda, ganas de dañar. De alguna manera fue un acoso.

En algún momento se dijo que existía un proceso legal en su contra por la manutención de la niña.
Nunca he dejado de pagar su manutención. Nos vemos con mi hija, compartimos. A veces pasa conmigo varios días entre semana; otras, el fin de semana. Cuando Virginia se fue al reality MasterChef Celebrity Ecuador, sí me habría gustado que se quedara conmigo.
¿Siempre quiso ser padre?
Tal vez si no lo fuera, me habría marchado de Ecuador. Pero yo quería ser papá; no tuve al mío, crecí sin una figura paterna y no deseo que mi hija, a la que adoro, pase por algo así. Cuando supe que iba a ser padre, todo cambió en mi vida. Aprendí a amar de una manera que no conocía.
Querer no tiene horario ni fecha en el calendario, así que el amor puede volver a su vida en el momento menos pensado e incluso puede ser con una ecuatoriana.
Estoy solo. Ahora no estoy buscando pareja; me he enfocado en mí mismo, en crecer. Estoy entendiendo cómo funciona todo. Pasé por muchas situaciones difíciles. Lo peor es que creen que es verdad. Se dan el lujo de señalarme, de juzgarme. A veces me preguntaba “¿qué pasará hoy, con qué mentira nueva saldrán?”. Cuando estuve en China y Filipinas conocí muchas mujeres hermosas, ya sea en el trabajo o donde residía. Ya no es algo que me llame la atención. En todo caso, la nacionalidad de una mujer no importa.
¿Volvería a ser padre?
Claro que sí. Uno más, un varoncito. La familia, mis amigos y conocidos me dicen que tenga otro, pero ellos no lo van a mantener (risas).
¿Virginia tiene ya otra pareja?
No sé. De eso no hablo con ella.
"Dicen que soy sexy"
Usted es un hombre que llama la atención por su físico, es muy alto. ¿Qué cree que miran las mujeres cuando lo ven?
Mido 1,87 metros. En Ecuador los hombres no son muy altos. Creo que uno de mis atributos es una buena conversación, además de la mirada. Algunas mujeres son lanzadas. Mis brazos y tatuajes (tengo 55) también les atraen; los tengo en distintas partes del cuerpo. Lo que me parece curioso y chistoso es cuando un hombre elogia a otro, porque para eso hay que tener personalidad, ser bien parado. Un halago del propio género casi nunca se da.
Las propuestas indecentes no faltarán y vendrán de mujeres y de hombres.
Siempre me las han hecho, desde que era jovencito. No es un tema nuevo. No presto atención, no solo porque no me interesa, además hay que tener cuidado. Hay hombres que dicen cosas asquerosas. Mi familia me enseñó a trabajar desde niño, no necesito caer en nada indebido.
¿Se considera sexy?
Dicen que lo soy, pero no me considero así. Cuando conozco a una mujer prefiero conversar con ella. Es importante saber cómo piensan. Cada sorpresa que nos llevamos. Como dije, ya viví en un mundo de mucha gente guapa.
¿Cómo cuida el cuerpo?
Desde jovencito practiqué ejercicios. Entreno mucho, soy ‘full’ deporte desde los 15 años.
Ahora que colabora en VitoTVO mantiene una buena relación con Dieter Hoffmann, quien en su momento le ‘dio palo’ y es gran amigo de Leonardo Quezada.
Son dos personas diferentes. No puedo enojarme con Dieter por su relación de amistad con la otra persona. Dicen que están peleados, pero no creo mucho en eso.
¿Usted quiere seguir haciendo TV?
Si se da la oportunidad, quisiera ser presentador. Hay que ir poco a poco, escalón por escalón.
¿Quieres revisar más información de calidad? INGRESA AQUÍ