
Revocatoria del mandato en Ecuador: cómo nació y por qué hoy genera debate
Dos exconstituyentes de 1998 y 2008 y Néstor Marroquín hablan del mecanismo; ¿qué pasará con Daniel Noboa?
El ex rector universitario, Gustavo Vega, estuvo entre los 70 asambleístas constituyentes que incorporaron la figura de la revocatoria del mandato al ordenamiento jurídico. Se pensó -explica- en una 'tarjeta amarilla', para que los gobernantes sepan que no pueden hacer lo que quieren, sin control social y para que cumplan con lo ofrecido en su mandato.
Aunque, Vega admite que quizás esta herramienta no se usa como se pensó, entre 1997 y 1998. Inicialmente era posible retirar el encargo a alcaldes, prefectos y diputados. En 2008, en Montecristi, se incluyó al presidente de la República, entre las autoridades de elección popular que podían perder su cargo, a través del mecanismo.
“Puede haber mala sangre, una intención de no buscar la democracia, una sanidad colectiva y la ética pública, sino una especie de pulso de poderes, para menoscabar al Gobierno y así volver inestable a un Estado”, responde Vega. Y apunta que eso ocurre en las democracias inmaduras y lamenta que Ecuador sea una de ellas.
De revocatoria del mandato al alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se habló hasta octubre del año pasado, cuando el promotor, Nelson Marroquín, desistió y anunció que no presentaría más firmas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). En este 2026, una vez más, se discute sobre el mecanismo porque el presidente Daniel Noboa cumplirá un año en el cargo, en este período segundo en Carondelet.
¿Quiénes buscan iniciar proceso de revocatoria contra el presidente Noboa?
Rubén Landázuri dice estar a cargo del “proyecto de revocatoria del mandato a Noboa”. Se presenta como integrante de la Alianza Nacional por el Rescate del Ecuador, de Manabí. Y muestra un pedido enviado al CNE, para que le entreguen una copia certificada del Plan o Programa de Gobierno del presidente.
Además solicitan se les informe por escrito sobre los requisitos para iniciar la revocatoria y el marco legal.
Guido Perugachi, presidente de la Fenocín, que agrupa a organizaciones campesinas, indígenas y negras, ha hecho público que harán lo mismo. También ha declarado lo mismo un delegado de una Comuna de Barrios de Guayaquil, mencionada por Pedro Granja, excandidato presidencial. ¿Van a prosperar esos intentos de grupos tan pequeños? ¿La figura en la práctica es una opción real para tener un cambio de timón?
Alberto Acosta defiende la revocatoria del mandato
- La revocatoria es una herramienta democrática, pero debe ser asumida con responsabilidad, sostiene Alberto Acosta, quien presidió la Constituyente de Montecristi. “No se ha pervertido, se ha tratado de hacer un uso amenazante”, contesta. Cree que se debe propiciar una “gran minga democrática, como se procedió en la consulta popular, en la que se derrotó al presidente Daniel Noboa y al proyecto político de las oligarquías”.
- El frente ciudadano a cargo debería notarizar su compromiso de no participar en candidaturas en las próximas elecciones.
- Acosta resalta que en el artículo 61.6 de la Constitución se establece que los ecuatorianos gozan del derecho a revocar el mandato conferido a las autoridades de elección popular. También que el 199 dice que durante el período de gestión de una autoridad podrá realizarse solo un proceso de revocatoria del mandato.
- Además, Alberto Acosta anota que uno de los motivos para solicitar la revocatoria es demostrar el incumplimiento de funciones y el plan de trabajo. Apunta que debe estar bien fundamentado, no formulado de modo general.
Este es el aprendizaje de Néstor Marroquín, quien impulsó revocatoria a Pabel Muñoz
En agosto de 2024, Néstor Marroquín y su colectivo Chao Pabel presentaron la solicitud para activar la revocatoria del mandato al alcalde de Quito, Pabel Muñoz. El 23 de abril de 2025 comenzaron a recoger firmas, hasta que el 4 de octubre desistieron del proceso.
Con esa experiencia, Marroquín afirma: “En el papel, el mecanismo es bonito. Es como leer una novela e imaginar viajes al fin del universo. Pero aplicarlo es otra cosa. Se debería reformar la Constitución, que indica que se debe conseguir al menos el 10% de firmas del padrón de la circunscripción donde se busca revocar el mandato. Para revocar el mandato del presidente, se necesita el 15%”.
Al ser consultado sobre la logística, señala que “en seis meses es imposible levantar 2.100.000 firmas y que el CNE las valide en 15 días”.
El riesgo para quien impulsa proceso de revocatoria del mandato
Asimismo, Néstor Marroquín señala que no está de acuerdo con que quienes impulsen el proceso y quienes colaboren puedan enfrentar juicios penales por perjurio o falsificación de firmas. Según Marroquín, para que los ciudadanos puedan ejercer este derecho, el CNE debería instalar puntos de recolección de firmas y “dar fe de su validez, ya que ellos tienen la manera de comprobar que son reales, y no subrogar esta obligación al proponente, quien además debe contar con recursos”.
Finalmente, Marroquín considera que una revocatoria contra el presidente Daniel Noboa no tiene futuro, porque el proceso requiere cumplir con causales específicas para que la solicitud sea calificada.
¿Qué otros pa´íses cuentan con la figura de revocatoria del mandato?
En otros países como Colombia existe la figura desde 1994, pero solo se aplica a gobernadores y alcaldes. En Venezuela, en donde rige desde 1999; en el 2004, el expresidente Hugo Chávez fue sometido a un referéndum revocatorio, pero el intento fracasó.
En Panamá y México también existe. En EE.UU. es posible desde principios del siglo XX, pero no para presidentes. Además en Suiza y Canadá, entre otros.
¿Carlos Vera recogió firmas?
En el 2010, Carlos Vera, periodista, decidió ponerse al frente de la recolección de firmas para la revocatoria del mandato a Rafael Correa. No consiguió ese propósito. Entonces fue llamado activista político.
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