
Ecuador y Colombia: expertos debaten soluciones ante conflicto arancelario bilateral
Analistas proponen reactivar mesas políticas, separar seguridad del comercio y negociar acuerdos para evitar pérdidas
Tras la reunión ministerial entre Ecuador y Colombia, realizada en Quito para abordar las medidas adoptadas por ambos países en materia de seguridad, comercio y energía, expertos en economía y relaciones internacionales analizan posibles salidas al conflicto arancelario y advierten sobre los efectos que una escalada sostenida tendría sobre la economía y la ciudadanía de ambos lados de la frontera.
El analista económico y político Alberto Acosta advirtió sobre el impacto del conflicto arancelario entre Ecuador y Colombia. Según él, “mantener este conflicto a este nivel lo que hace es generar un daño económico importante para los ciudadanos” y afecta la relación histórica entre ambos países, caracterizada por una integración comercial profunda.
En esa línea, Acosta sostuvo que la coyuntura internacional podría abrir una ventana para destrabar el conflicto. “Colombia tiene la presión desde el lado de Trump, entonces va a tener que ceder a las exigencias de Ecuador”, señaló, al tiempo que insistió en que el diálogo y la negociación son claves para proteger la economía y los empleos en ambos países.
Impacto económico y necesidad de desescalar tensiones
Sobre los pasos a seguir, Acosta recomendó reducir las tensiones y retomar las conversaciones bilaterales. “La solución pasa por sentarse nuevamente, conversar con buena voluntad y llegar a un acuerdo lo antes posible”, afirmó. A su criterio, prolongar el conflicto solo genera pérdidas y afecta directamente a los ciudadanos, que son quienes “pagan la cuenta” de estas disputas.
Por su parte, el internacionalista Esteban Santos coincidió en que la primera salida al conflicto arancelario entre Ecuador y Colombia es frenar la escalada y evitar que la disputa comercial continúe creciendo. Según explicó, la guerra arancelaria no ataca el problema de fondo y advirtió que “estamos escalando sin tener claridad sobre el fondo”, lo que termina afectando a la economía y a la población.
Santos señaló además que el conflicto, tal como se está manejando, genera incertidumbre y costos innecesarios, sin resolver los factores estructurales que dieron origen a la disputa entre ambos Estados.
Diálogo político y respuesta integral del Estado
Como segunda vía, el analista planteó retomar de inmediato el diálogo político de alto nivel, al señalar que Colombia ha mostrado apertura para conversar. Recordó que el país vecino propuso reuniones urgentes y que existió “una oportunidad perdida” cuando Ecuador decidió postergarlas, pese a tratarse de un espacio clave para encauzar el conflicto.
Asimismo, Santos propuso una respuesta integral del Estado ecuatoriano, con la participación de varias carteras y no únicamente de Cancillería. “Creo que aquí hay otras carteras que también están en la obligación de pronunciarse”, afirmó, al señalar que temas como seguridad fronteriza, comercio y política exterior requieren una acción coordinada del Ejecutivo.
Finalmente, llamó a separar el conflicto de seguridad del ámbito comercial y jurídico para proteger la previsibilidad del país. “No es momento de dubitaciones en materia de política exterior”, subrayó, y advirtió que mantener los aranceles solo agravará el contrabando y trasladará el costo a la población, ya que “el arancel es más que un impuesto sobre la propia población”.
Contexto del conflicto entre Ecuador y Colombia
En el contexto de la reunión ministerial entre Ecuador y Colombia para analizar las medidas adoptadas en seguridad, comercio y energía, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador aclaró que los desacuerdos no se originan en decisiones ecuatorianas. Según el comunicado oficial, “la falta de control efectivo y presencia estatal de Colombia en su frontera sur es el origen del conflicto”.
Durante el encuentro, ambos países definieron una estrategia conjunta para reforzar la seguridad fronteriza. En ese espacio, Colombia reconoció las debilidades en el control de su territorio y aceptó la necesidad de eliminar cultivos de coca, además de comprometerse a erradicar la minería ilegal y fortalecer la vigilancia mediante tecnología e intercambio de información.
Otro de los puntos abordados fue el traslado de personas privadas de libertad (PPLs). De acuerdo con el documento de la Cancillería ecuatoriana, Colombia revisará en un plazo de tres meses los expedientes de 722 ciudadanos colombianos que cumplen condena en Ecuador. “Este proceso Ecuador lo había solicitado hace 24 meses”, señala el boletín ministerial. También se acordó cooperación para el traslado de ciudadanos venezolanos privados de libertad hacia su país.
Seguridad, comercio y tensiones arancelarias
En el ámbito judicial, Colombia revisará el proceso de extradición de un ciudadano ecuatoriano requerido por delitos de delincuencia organizada, luego de que fuera liberado bajo protección internacional, lo que motivó la revisión del procedimiento.
Desde Bogotá, el comunicado oficial de la Cancillería colombiana reiteró la voluntad de mantener abiertos los canales diplomáticos. “Colombia reiteró su disposición a mantener un diálogo permanente con el Ecuador y a seguir fortaleciendo la cooperación bilateral, en favor de la estabilidad, el desarrollo y el bienestar de los pueblos de ambos países”.
La reunión, que contó con la participación de la canciller colombiana Rosa Yolanda Villavicencio Mapy y una amplia delegación colombiana, abordó temas de seguridad, cooperación judicial y energética. En su pronunciamiento, Colombia destacó “la relevancia de contar con la cooperación de las autoridades del Ecuador para garantizar la seguridad fronteriza y lucha contra crimen transnacional con especial énfasis en el narcotráfico”.
En materia comercial, el Gobierno colombiano solicitó formalmente la suspensión del arancel del 30% aplicado por el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (SENAE) el 24 de enero de 2026, con el fin de que “los gobiernos adelanten las conversaciones con el fin de llegar a acuerdos de mutuo beneficio”.
No obstante, el comunicado colombiano precisa que la solicitud será evaluada posteriormente por el Gobierno ecuatoriano. Ante este escenario, Colombia indicó que se ve “obligado a expedir el decreto de aranceles de respuesta por razones de seguridad nacional”, luego de que su firma se hubiera postergado mientras se esperaba un acuerdo inmediato.