
Marco Rodríguez advierte: Mario Godoy ya no garantiza la independencia judicial
El presidente de la Corte Nacional cuestiona a Godoy, presidente de la Judicatura, y da por rota la confianza institucional
El presidente encargado de la Corte Nacional de Justicia, Marco Rodríguez, marcó distancia este lunes 26 de enero de 2026 del titular del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, al advertir que su permanencia en el cargo ha erosionado la credibilidad del sistema judicial.
Durante una entrevista en Teleamazonas, Rodríguez dijo que el vínculo institucional entre la Función Judicial y la Presidencia del Consejo de la Judicatura está severamente dañado. A su criterio, la confianza se rompió y su recomposición será compleja, sino imposible, mientras Godoy continúe al frente del organismo.
“Desde mi punto de vista, el principio de confianza se ha quebrantado y será muy difícil recuperarlo”, afirmó el magistrado, en una declaración que deja en evidencia el distanciamiento entre la Corte Nacional y la cabeza administrativa de la justicia.
Mario Godoy se aferra al cargo
El pronunciamiento se produce en medio del juicio político que enfrenta Godoy en la Asamblea Nacional, proceso que se originó tras las denuncias públicas del juez anticorrupción Carlos Serrano. El magistrado sostuvo que recibió presiones antes de dictar sentencia contra el narcotraficante serbio Jezdimir Srdan, condenado a 10años de prisión por lavado de activos dentro del caso Euro 2024.
Según Serrano, Henry Gaibor, exdirector de la Judicatura de Pichincha y amigo de Godoy, habría intentado influir para que el narcotraficante fuera declarado inocente, lo que encendió las alertas sobre una posible injerencia indebida en decisiones jurisdiccionales. Y a esto se suma que la esposa de Godoy, Dolores Vintimilla, fue abogada el serbio. Para Rodríguez, este episodio es una muestra clara de que la actual administración de la Judicatura no ofrece garantías suficientes para preservar la independencia judicial.
Rodríguez no hubiera escogido a Godoy
En ese contexto, el presidente encargado de la Corte Nacional dejó entrever que, de haber tenido incidencia en la designación de Godoy, el desenlace habría sido distinto. Sin mencionarlo de forma directa, sostuvo que la conducción del Consejo de la Judicatura debía recaer en una figura que genere consenso y confianza dentro del sistema, algo que, a su juicio, no ocurre en la actualidad.
Rodríguez también planteó la necesidad de recomponer el funcionamiento institucional a través de un diálogo amplio con las demás funciones del Estado. Señaló que la crisis judicial no se resolverá de manera aislada y que se requiere corresponsabilidad para fortalecer el sistema.
Una idea para trabajar en la ética
Como parte de esa estrategia, anunció que desde esta semana iniciará reuniones periódicas con gremios, universidades y exautoridades judiciales, con el objetivo de conformar un consejo consultivo integrado por expresidentes de la Corte Suprema y de la Corte Nacional.
“El reto central será garantizar que se respete la independencia judicial”, subrayó Rodríguez, al recordar que su encargo se extenderá hasta enero de 2027, cuando concluya su período reglamentario como juez nacional.
De no resolverse antes el déficit de magistrados titulares, la Presidencia de la Corte Nacional seguirá rotando entre encargos, una situación que, advirtió, debilita la institucionalidad. Actualmente, la Corte no cuenta con los 12 jueces titulares necesarios para elegir a un presidente definitivo, y entre enero y mayo del próximo año concluirán los períodos de siete magistrados más.
Ante este escenario, Rodríguez insistió en la urgencia de convocar a un concurso público para designar al menos 17 jueces titulares y 19 conjueces, como una salida estructural a una crisis que, en su criterio, se ha profundizado bajo la actual conducción del Consejo de la Judicatura.