
Inundaciones en Milagro: tres décadas bajo el impacto del invierno
El alcalde Pedro Solines atribuye la emergencia a los asentamientos en zonas bajas y no a la falta de alcantarillado
La ciudad de Milagro atraviesa una crisis operativa tras la declaratoria de alerta roja por parte del COE Cantonal. La estampa actual es desoladora: equipos de rescate evacuando familias en botes, comercios con las persianas bajas y desechos flotando en calles donde el nivel del agua sobrepasa los 30 centímetros. Para peatones y motociclistas, el tránsito se ha vuelto una trampa mortal debido a los baches ocultos bajo el agua.
Esta parálisis operativa no es un evento aislado, sino el capítulo más reciente de una crisis estructural que ha marcado la historia del cantón.
Asentamientos en riesgo: El peso del crecimiento desordenado
Los milagreños han soportado inundaciones masivas durante los últimos 30 años. Ante este escenario recurrente, el alcalde Pedro Solines descartó, en declaraciones para el medio Ecuavisa, que el sistema de alcantarillado sea la causa principal, señalando que el 60% de la ciudad cuenta con este servicio.
En su lugar, Solines atribuye la vulnerabilidad al crecimiento urbano descontrolado. "Aquí se ha identificado, y lo he identificado yo en el plan de desarrollo y ordenamiento territorial que se llama Milagro 2040, 10 432 familias que siempre estarán en situación de riesgo porque permitieron y legalizaron que se asienten al lado de las orillas de los ríos en zonas bajas", manifestó el burgomaestre.
El factor geográfico y la herencia administrativa
El alcalde Solines también puso sobre la mesa la gestión de su predecesor, Francisco Asán, quien lideró el cantón entre 2014 y 2023. Al respecto, el actual burgomaestre señaló que, según los registros municipales, el alcantarillado en el sector de San Miguel —hoy uno de los puntos más críticos— fue una obra tardía que recién se ejecutó en 2021, tras casi una década de administración socialcristiana.
En sus declaraciones, Solines hizo especial énfasis en la vulnerabilidad territorial de Milagro. El funcionario explicó que el cantón se encuentra en una de las cotas más bajas de la cuenca hidrográfica regional, lo que lo convierte en un receptor natural de caudales. Según detalló el alcalde, la ciudad recibe de forma inevitable los excedentes de agua que bajan desde cantones vecinos situados en zonas más altas, específicamente de Simón Bolívar, Jujan, Naranjito, El Triunfo y Bucay.
En el cantón #Milagro, se observan vías con acumulación de agua por lluvia en:
— Coordinación Zonal 5 y 8 ECU 911 (@ecu911sambo) February 25, 2026
▶️Río Napo Y Av. Paquisha
▶️Calle 24 De Mayo Y Rocafuerte
▶️Calderón Y Miguel Valverde
Tenga precaución al conducir, tome vías alternas de ser posible. #LíneaÚnicaParaEmergencias pic.twitter.com/y2ozbsvjNn
El reto de la planificación urbana
El escenario actual de Milagro evidencia que, tras tres décadas de inundaciones, la solución requiere de un enfoque que trascienda la limpieza de sumideros. Entre la ubicación geográfica desfavorable y un crecimiento poblacional sin el ordenamiento debido, el cantón enfrenta el desafío de ejecutar obras de gran magnitud que permitan, finalmente, mitigar la vulnerabilidad de miles de familias que año tras año ven afectado su patrimonio.
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