
Ecuador queda en el centro de la nueva estrategia regional contra el narco
La cooperación militar, el intercambio de inteligencia y los operativos marcan una nueva etapa
La destrucción de un campamento del grupo armado Comandos de la Frontera, en la Amazonía ecuatoriana, marcó el inicio visible de una nueva etapa en la estrategia del Estado contra el crimen organizado transnacional.
(Te invitamos a leer: La nueva ruta fluvial del narcotráfico en la Amazonía que preocupa a las FF.AA.)
El operativo, realizado con apoyo de Estados Unidos, no solo golpeó una estructura vinculada al narcotráfico y la minería ilegal, sino que evidenció el tipo de cooperación militar y tecnológica que el país busca consolidar en esta fase de la guerra contra el llamado ‘narcoterrorismo’.
El 3 de marzo de 2026, fuerzas ecuatorianas ejecutaron una operación conjunta con apoyo estadounidense para destruir un centro de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que opera entre Colombia y Ecuador.
El campamento estaba ubicado en la provincia de Sucumbíos, cerca de la frontera norte. La operación incluyó el uso de helicópteros, aeronaves, embarcaciones fluviales y drones, y tenía como objetivo neutralizar una base que podía albergar a unas 50 personas vinculadas a actividades criminales.

La organización logra controlar el paso de la droga
Este grupo no es un actor menor. Para el criminólogo colombiano Andrés Cortez, “no se trató únicamente de una confrontación armada; fue una disputa por quién regula la economía ilegal. La organización que logra controlar el paso de la droga también controla el cobro de ‘impuestos’ criminales y la disciplina social”.
(Te puede interesar: Noboa descarta repetir Angostura pero ejecuta bombardeos en la frontera con Colombia)
Aunque se han registrado varios enfrentamientos, la organización colombiana logró imponerse y mantiene el dominio en la zona baja del río Putumayo. “El narcotráfico funciona con acuerdos frágiles”, señala el analista de seguridad Juan Carlos Pinto. “Cuando una organización percibe que la otra quiere imponer condiciones, el pacto se rompe y la violencia se vuelve el lenguaje principal”.
El respaldo de Washington también responde a un factor estratégico: Ecuador se ha convertido en uno de los principales puntos de salida de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, lo que ha disparado los niveles de violencia en los últimos años. Joaquín Hernández, experto en seguridad, afirmó que “después de décadas de intentos, hemos aprendido que no existe una solución de justicia penal para los carteles; estas organizaciones solo pueden ser derrotadas con poder militar”.
🚨#URGENTE
— Ministerio de Defensa Nacional del Ecuador (@DefensaEc) March 6, 2026
¡OPERACIÓN “EXTERMINIO TOTAL” DESTRUYE A LOS COMANDOS DE FRONTERA!💪
ECUADOR Y ESTADOS UNIDOS DESTRUYERON DESCANSO DE “MONO TOLE”, CABECILLA DE LOS COMANDOS DE FRONTERA, Y ÁREA DE ENTRENAMIENTO DE NARCOTRAFICANTES
➡️Las @FFAAECUADOR, con información de inteligencia… pic.twitter.com/h6yBBm6TJf
Ecuador podría convertirse en uno de los escenarios donde se pruebe esta estrategia regional contra el narcotráfico. “La cumbre busca reforzar vínculos entre países que enfrentan el narcotráfico como un problema central de seguridad interna”, analiza Hernández.
Las zonas amazónicas de Sucumbíos, Orellana y Napo concentran presencia de grupos armados vinculados al narcotráfico y la minería ilegal.
¿Quieres leer contenido de calidad sin restricciones? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!