Mercado. Diferentes aplicaciones lanzan nuevos servicios dirigidos a facilitar la tarea de estudiantes.
Mercado. Diferentes aplicaciones lanzan nuevos servicios dirigidos a facilitar la tarea de estudiantes.Archivo / Expreso

Los gigantes de la IA van tras los estudiantes

El 85 % de jóvenes usa la IA para estudiar mejor y ahorrar tiempo z La tecnología redefine hábitos, métodos y expectativas

Como muchos otros estudiantes, Alexis, de 24 años, ya no puede prescindir de ChatGPT. Los gigantes de la inteligencia artificial (IA) multiplican sus ofertas para fidelizar cuanto antes a estos jóvenes usuarios, al mismo tiempo que acceden a sus datos.

“Ahora, en lugar de enviar correos a los profesores para pedir detalles sobre la asignatura, uso la IA”, explica Alexis, estudiante francés de máster en finanzas en el IE Business School de Madrid.

gasolinera

Eliminación de subsidios 2026: ¿Subirá la gasolina este mes en Ecuador?

Leer más

Para repasar, envía el curso página por página a ChatGPT y utiliza el modo de estudio lanzado por OpenAI en julio. “Primero me lo explica y luego me hace preguntas para comprobar si lo he entendido”, dice.

Según OpenAI, este modo busca que los estudiantes encuentren la solución por sí mismos, en lugar de recibir respuestas hechas. Gemini, la IA de Google, propone un sistema similar. Pero para la investigadora Jill-Jênn Vie (INRIA), se trata sobre todo de “una etiqueta de marketing”: es usar ChatGPT como siempre, con la instrucción extra de no dar la respuesta de inmediato.

“La escuela nos anima a usar la IA. Todos los profesores nos dicen que es indispensable para el mundo laboral, sobre todo en finanzas”, cuenta Alexis.

En Francia, Gemini lanzó una campaña que ofrece a los estudiantes un año gratuito de Google AI Pro, cuyo precio ronda los 22 euros mensuales. También se proponen suscripciones colectivas a universidades para el personal docente y el alumnado.

“El mercado universitario es muy lucrativo, sobre todo en Europa. Las empresas entraron y lo capturan progresivamente”, afirma Antonio Casilli, profesor del Instituto Politécnico de París y especialista en plataformas digitales. A su juicio, el objetivo es doble: crear dependencia entre los jóvenes usuarios e iniciar cuanto antes la recolección de datos, un proceso que puede prolongarse durante años.

El procedimiento para entrenar la IA

OpenAI asegura que los datos de cuentas universitarias no se usan para entrenar modelos. Sin embargo, Casilli sostiene que la herramienta puede inferir gustos culturales, creencias religiosas, preferencias sexuales o relaciones sociales.

Ecuador tiene la peor producción petrolera desde 2004

Petróleo ecuatoriano: de ícono exportador a importador neto

Leer más

Alexis, que dice no compartir información personal, admite cierta dependencia: sin la IA, “me llevaría mucho más tiempo estudiar”.

Según una encuesta de Ifop/Talan, el 85% de los jóvenes franceses de 18 a 24 años usa IA generativa a diario. Para la inspectora pedagógica Adeline André, la IA ayuda a superar bloqueos y, en el futuro, permitirá personalizar contenidos: “Si a un alumno le gusta el baloncesto, sus ejercicios de matemáticas podrían adaptarse”.

“Dos estudiantes de la misma universidad, en el mismo lugar, que piden al mismo tiempo recomendaciones de películas, pueden ser considerados amigos por los sistemas”, ejemplifica Casilli, para ilustrar hasta qué punto la IA puede reconstruir vínculos sociales a partir de simples interacciones digitales. Una comodidad que avanza rápido las preguntas que plantea.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!