
Caso de corrupción académica en la Universidad Central genera alarma en los docentes
Expertos alertan que la alteración de notas pone en riesgo la ética y la reputación institucional; piden auditorías
La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central del Ecuador (UCE) enfrenta un caso de adulteración de notas que involucra a 19 estudiantes de Medicina. Las irregularidades detectadas en cuatro asignaturas alertaron sobre la transparencia académica y la integridad de los procesos de evaluación. Por ello, el Consejo Directivo inició acciones para anular calificaciones no legítimas y revisar el sistema digital de los docentes responsables.
Además, el caso generó preocupación ética y legal. La subdecana denunció presiones y advirtió sobre una posible red de corrupción, mientras que el rector y el decano confirmaron investigaciones internas y externas. Esto evidencia la necesidad de reforzar auditorías, controles y la confianza de la comunidad educativa en la institución.
Por esto, EXPRESO se contactó con la Decanatura de Medicina y el Rectorado de la UCE para conocer su versión sobre el caso. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta oficial.
Especialistas alertan sobre impacto ético y académico
Ante ello, especialistas consultados por EXPRESO expusieron su preocupación y las repercusiones que podrían generar estos hechos en las instituciones de educación superior.
Ximena Garzón, decana de la Facultad de Medicina de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), afirmó que la adulteración de notas refleja un “problema estructural, es un problema de sociedad”. Según la especialista, no importa si los registros son digitales o físicos, ya que en “el momento que haya una autoridad o un profesor que esté dispuesto a venderse para poder cambiar notas, vamos a encontrar estos problemas”.
La decana resaltó la importancia de proteger la ética y la transparencia institucional. “Por supuesto le quita transparencia, le quita la confianza de la comunidad que quiere una formación adecuada para sus profesionales”. Asimismo, indicó que estas situaciones afectan no solo a la universidad, sino también a los futuros médicos y, por extensión, a la seguridad de los pacientes.
Medidas administrativas y cautela con los estudiantes
En cuanto a las medidas administrativas, Garzón explicó que “primero deben suspender a los sospechosos; no pueden tener acceso a los sistemas electrónicos hasta que se haga una investigación adecuada”. Y destacó la necesidad de analizar las circunstancias de los estudiantes antes de sancionarlos. “No le podría castigar yo a un estudiante sin saber cuáles fueron las circunstancias que le llevaron a hacer el pago”.
Por otra parte, Aldo Maino, canciller del Tecnológico Espíritu Santo (TES), manifestó que “definitivamente este tipo de noticias ponen a la comunidad educativa siempre pendiente o nerviosa de que esto pueda afectar eventualmente un sistema educativo”. No obstante, aclaró que “son casos muy puntuales, lamentables pero puntuales”.
El canciller planteó que es clave determinar cómo ocurrió la vulneración del sistema, un proceso que podría ser “más informático que académico”, ya que se habrían utilizado los mismos códigos del profesor para realizar los cambios. En este sentido, recordó que “todo sistema tiene un procedimiento de auditoría y de trazabilidad; se puede saber con exactitud qué usuario, qué contraseña, qué dirección IP cambió la calificación, qué día, a qué hora, a qué minuto”.
Dimensión ética y responsabilidad institucional
Más allá del aspecto técnico, Maino resaltó la dimensión ética de los hechos, especialmente en carreras sensibles como Medicina. “La ética es un concepto integral… definitivamente es mucho más sensible”. Añadió que la responsabilidad también recae en las instituciones y su personal, pues “la ética parte también de las instituciones y de la formación de cada miembro de su personal, de sus directivos, de las cabezas de la institución”.
En este contexto, Lisbeth Pérez, decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Espíritu Santo (UEES), calificó como “muy lamentable” el caso. Mencionó que tiene “implicaciones académicas porque estaríamos ante una deslegitimación del mérito” y afecta la confianza en los procesos de evaluación. Y alertó que en carreras sensibles como Medicina, “los estudiantes que avanzan sin cumplir estos requisitos ponen en peligro la calidad de la medicina en un futuro inmediato”.
Pérez también se refirió a las implicaciones éticas: “Existe una violación de principios de honestidad y de responsabilidad”. Y pidió no olvidar que “la ética es inseparable de la práctica profesional; un médico formado con trampas pone en riesgo vidas”.
Auditorías y educación ética como solución
Finalmente, recomendó auditorías rigurosas y transparencia. “Abrirse a una auditoría completa, revisar dónde están los puntos por donde se está dejando pasar estas cosas y tomar las decisiones que se deban tomar”. E insistió en la importancia de la educación ética. “Más allá de sancionar, debemos generar conciencia sobre las consecuencias sociales y profesionales de actos fraudulentos”.
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