
Tragedia en Calderón: una persona murió por intoxicación con monóxido de carbono
Personal del Cuerpo de Bomberos intervino tras detectar altos niveles de monóxido de carbono en una vivienda
La tarde de este sábado 3 de enero de 2026, una emergencia doméstica encendió las alertas en el sector de Calderón, al norte de Quito.
Le invitamos a que lea: Quito: Turistas permanecieron horas varados por suspensión del Teleférico
El Cuerpo de Bomberos de Quito atendió un caso de intoxicación por monóxido de carbono que dejó como saldo una persona fallecida y otra afectada por la inhalación de este gas altamente peligroso.
Al llegar al lugar, los equipos de emergencia confirmaron la presencia de una persona sin signos vitales. En el inmueble también se encontró a un segundo ocupante con síntomas de intoxicación, quien fue extraído de la vivienda y atendido de inmediato por paramédicos, quienes realizaron la valoración médica correspondiente.
Ante el riesgo latente, personal especializado en materiales peligrosos realizó mediciones ambientales dentro de la vivienda. Los resultados confirmaron altos niveles de monóxido de carbono en las áreas de cocina y comedor, lo que representaba un grave peligro para los ocupantes y el personal de respuesta.
Como medida urgente, los bomberos procedieron a la ventilación inmediata del inmueble, con el objetivo de reducir la concentración del gas y evitar nuevas afectaciones.
🚒 #EmergenciasUIO | Esta tarde, nuestro equipo atendió una emergencia por intoxicación con monóxido de carbono en el sector de Calderón, norte de Quito.
— Bomberos Quito (@BomberosQuito) January 3, 2026
🚑 Al llegar al lugar, se constató una persona fallecida y una persona con síntomas de intoxicación, quien fue extraído y… pic.twitter.com/hfUYwN01J8
Las autoridades recordaron que el monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y altamente letal, cuya acumulación suele estar asociada al uso de calefones, cocinas o estufas en espacios cerrados o mal ventilados.
El Cuerpo de Bomberos reiteró el llamado a la ciudadanía a revisar periódicamente los sistemas de combustión, asegurar una adecuada ventilación en los hogares y, de ser posible, instalar detectores de monóxido de carbono para prevenir tragedias similares.