
Sacerdote asesinado en Quito: se revelan nuevos hallazgos del crimen
El cuerpo presentaba signos de violencia y su rostro desfigurado. La víctima había sufrido robos anteriormente
El asesinato del sacerdote Maximiliano Estupiñán, ocurrido el pasado domingo en el norte de Quito, continúa generando conmoción en la comunidad Católica de Ecuador. El religioso, de 64 años, fue encontrado sin vida en su vivienda ubicada en el sector de Chaquibamba, cerca de Guayllabamba, tras una alerta que movilizó a unidades especializadas de la Policía Nacional.
En las primeras horas del caso, las autoridades confirmaron que el cuerpo presentaba signos de violencia, lo que activó un proceso investigativo a cargo de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) y Criminalística. Desde entonces, el hecho ha sido tratado como una muerte violenta, mientras avanzan las pericias para esclarecer lo ocurrido.
Nuevos hallazgos en la investigación
Con el avance de las diligencias, han surgido nuevos elementos que permiten reconstruir, de forma preliminar, las circunstancias del crimen. De acuerdo con los informes forenses, el sacerdote habría sido atacado con un objeto contundente, presentando múltiples heridas en el rostro y el cráneo, así como golpes en las manos, lo que sugiere que habría intentado defenderse durante la agresión.
El levantamiento del cuerpo se realizó en el mismo inmueble, para luego trasladarlo al Centro de Medicina Legal, donde la autopsia confirmó que la causa de muerte estaría relacionada con la gravedad de los golpes recibidos.
Otro dato relevante dentro de la investigación apunta al momento del hallazgo. El cuerpo fue encontrado el lunes 23 de marzo, cerca de las 18:40, por un allegado que acudió al domicilio del sacerdote. Al ingresar, lo encontró tendido en el piso, con visibles signos de violencia, lo que lo llevó a alertar de inmediato al sistema ECU-911.
Dentro de las declaraciones tomadas también se conoció que el religioso habría sido víctima de robos en ocasiones anteriores, un antecedente que ahora forma parte de las líneas de análisis que manejan los investigadores.
En el lugar de los hechos, las autoridades habrían encontrado objetos que podrían estar vinculados con la agresión, los cuales están siendo sometidos a pericias técnicas. Sin embargo, hasta el momento no se ha establecido una hipótesis concluyente sobre la motivación del crimen.
Dolor y conmoción en la comunidad Católica
Mientras la investigación sigue en curso, el impacto de la muerte del sacerdote se ha reflejado en las muestras de pesar de fieles y comunidades donde ejerció su labor. En el norte de Quito, decenas de personas acudieron a su velatorio, donde se realizaron ceremonias religiosas en su memoria.
El sepelio del sacerdote se realizó este 25 de marzo en Quito, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para determinar responsabilidades en un caso que ha dejado múltiples interrogantes abiertas.
