Quito

Negocios La Catedral Quito
hasta el 31 de diciembre de 2025 atendieron los negocios en los bajos de La Catedral.Foto: Karina Defas / EXPRESO

La Catedral defiende cierre de locales en Quito: “No es una decisión arbitraria”

La administración de La Catedral decidió no renovar los contratos con los inquilinos

Tras la alerta de los comerciantes sobre el cierre de seis negocios tradicionales que funcionan en los bajos de la Catedral Metropolitana de Quito, la iglesea emitió un comunicado en el que niega cualquier arbitrariedad en la decisión. 

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A través de un comunicado, la Catedral Primada de Quito, por medio de su representante legal, explicó que la relación con los comerciantes siempre se ha sostenido en contratos escritos, con plazos claramente establecidos. Según el documento, estos acuerdos llegaron a su fin y, conforme a la Ley de Inquilinato, la administración decidió no renovarlos.

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“La decisión no es arbitraria ni abusiva”, recalca el texto. La administración del Cabildo Catedralicio asegura que las notificaciones se realizaron con 90 días de anticipación, tal como lo exige el artículo 33 de la Ley de Inquilinato, y que se trata de una facultad legal que tiene cualquier propietario cuando los contratos cumplen su plazo. 

Añade, además, que el derecho a la propiedad está respaldado por la Constitución.

La aclaración, señala la Catedral, busca frenar lo que considera comentarios públicos mal informados en torno al caso. Sin embargo, el comunicado no detalla qué uso tendrán los seis locales una vez que queden desocupados.

60 años de historia terminan

Del otro lado están los arrendatarios. En días pasados aseguraron que la notificación les llegó en septiembre y sin mayores explicaciones. “Nos avisaron a través de un abogado, nunca hubo una reunión previa ni un espacio para conversar”, dijo Gustavo Sánchez, cuyo local funciona desde 1965.

Los negocios afectados no son solo puntos de venta: son parte de la memoria cotidiana del Centro Histórico. En esos espacios, por décadas, se han servido sánduches de pernil, seco de chivo, empanadas de morocho, jugos naturales y quesadillas, recetas que han pasado de generación en generación.

Los comerciantes recuerdan que lograron sobrevivir a la pandemia y a los cierres provocados por las protestas sociales. “Recién ahora, con el Metro, los clientes estaban volviendo”, lamenta Sánchez.

Pero la salida de los negocios también preocupa también a clientes habituales, quienes consideran estos espacios parte de la tradición quiteña. 

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