Cartas de lectores | La situación con Colombia
No comprendo cómo la ideología puede primar sobre el bienestar común; esto implica imponer la opinión de uno sobre otro
Según la prensa y el recuento de información, la situación actual tiene antecedentes claros que los periodistas omiten ante la escalada de sanciones bilaterales. Antes de la detención del Sr. Glas en Ecuador -acto soberano y judicial-, existían gabinetes binacionales que coordinaban acciones en la frontera conjunta, analizando y ajustando medidas en equipo. Tras dicha detención, el presidente Petro, en un arranque de solidaridad ideológica incompatible con relaciones respetuosas, suspendió unilateralmente estas reuniones, que no se han retomado. No comprendo cómo la ideología puede primar sobre el bienestar común; esto implica imponer la opinión de uno sobre otro. La ideologización diplomática y comercial no es el camino de un estadista ni es propia de la civilización. Extraña que ningún medio mencione este hecho como origen del problema. Si los gabinetes daban resultados, su suspensión lógicamente causaría los conflictos actuales. ¿Será que Petro los mantiene suspendidos para desestabilizar al gobierno de Noboa, alineado con el expresidente Correa? Exponer el comercio -siendo Colombia el mayor beneficiario- por una causa ajena no es solidaridad, sino soberanía desconocida. Solo los egocéntricos y fanáticos extreman tales posiciones. Para resolver el problema, Petro debe reactivar los gabinetes binacionales. Las fuerzas productivas colombianas deberían presionar en esa dirección en lugar de escudarse en comunicados militares; sin coordinación binacional, no habrá solución.
José M. Jalil Haas