
“Nueva vida”, la ceremonia que forma a los nuevos guías de los pueblos andinos
En diciembre, comunidades indígenas celebran el tradicional Kapac Raymi
Diciembre es un mes sagrado para los pueblos andinos. En este tiempo se celebra el Kapac Raymi, una festividad ancestral que simboliza la “Nueva Vida” y marca el tránsito de la niñez a la juventud.
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Este ritual, vinculado al solsticio del 21 de diciembre, representa el inicio del aprendizaje del liderazgo, la sabiduría y la responsabilidad comunitaria, principios fundamentales de la cosmovisión andina.
Con este enfoque intercultural, el Gobierno Provincial de Tungurahua, a través de la Dirección de Desarrollo Humano, Cultura y Deportes, desarrolló una ceremonia ancestral en el auditorio Fernando Naranjo Lalama, en Ambato.
El acto reunió a autoridades provinciales, docentes y estudiantes de varias unidades educativas, quienes participaron activamente del proceso simbólico el jueves 18 de diciembre.
Durante la jornada, el director de Desarrollo Humano, Cultura y Deportes, Jacinto Toalombo, resaltó que esta celebración fortalece la identidad cultural y proyecta nuevos liderazgos comunitarios, parroquiales y cantonales.
En este contexto, explicó que la entrega de la Vara de Mando simboliza el compromiso de guiar a los pueblos con justicia, equilibrio y conocimiento ancestral.
El técnico del Departamento de Saberes Ancestrales, Vicente Chato, explicó que la festividad se sustenta en la pacha, entendida como tiempo y espacio, y en la chakana, símbolo que integra los cuatro elementos de la vida: Pachamama (tierra), Yaku (agua), Wayra (aire) y Nina (fuego). Esta etapa marca la incorporación de los jóvenes al trabajo comunitario, a la chacra y al liderazgo territorial.
Patate celebra la nueva vida en armonía con la naturaleza
En la parroquia Sucre, del cantón Patate, Valle de la Eterna Primavera y primer Pueblo Mágico del Ecuador, allí, los yachaks de la parroquia dirigieron la ceremonia ancestral, en la que se dirigen al sol y se agradece la germinación de la Pachamama, reafirmando la transmisión de saberes entre niños, jóvenes y adultos.
Hasta la parroquia acudieron diferentes personas para celebrar esta conexión profunda con la naturaleza, la espiritualidad y la cultura viva de los pueblos andinos.
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