
Familias denuncian temor a la tuberculosis en cárcel de Loja
La suspensión de visitas y la falta de pronunciamientos oficiales alimentan la incertidumbre sobre la situación sanitaria
La incertidumbre se ha convertido en una constante para decenas de familias lojanas que, desde finales de noviembre, no han podido ver ni tener contacto directo con sus seres queridos recluidos en el Centro de Privación de la Libertad N.° 1 de Loja. La suspensión total de visitas, que se agudizó durante diciembre, ha generado un ambiente de angustia colectiva marcado por la falta de información oficial, versiones contradictorias y un creciente temor por posibles problemas de salud al interior del recinto penitenciario.
Incertidumbre y angustia entre familiares de internos
Madres, padres, esposas y hermanos aseguran que el corte abrupto de las visitas rompió el único vínculo directo que mantenían con las personas privadas de la libertad (PPL). Para ellos, esta medida no solo afectó el plano emocional, sino que abrió un escenario de incertidumbre sobre el estado físico y psicológico de los internos. “Lo más difícil es no saber nada. Pasan los días y no hay un comunicado que nos diga cómo están, si reciben atención médica o si están siendo evaluados. No sabemos qué está pasando al interior”, relató María Torres, madre de un interno.
Los familiares coinciden en que el discurso oficial sobre la rehabilitación social y el fortalecimiento del núcleo familiar se contradice con la realidad que viven. Afirman que la ausencia de información ha dado paso a rumores que incrementan el temor. “Nos piden paciencia, pero no nos dicen qué está pasando realmente”, comentó otro pariente que prefirió reservar su identidad.
(Lo invitamos a leer: Loja: En El Plateado Bajo se niegan al abandono municipal y a perder sus viviendas)
La preocupación se intensificó en los últimos días tras conocerse, de manera extraoficial, la posible presencia de casos de tuberculosis al interior del centro penitenciario. Familiares que se concentran a diario en los exteriores del reclusorio aseguran haber recibido información indirecta sobre internos con problemas respiratorios, cuadros de anemia y otras infecciones. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido un informe oficial que confirme o descarte la existencia de la enfermedad ni que detalle las medidas sanitarias adoptadas.
“Si hay una enfermedad contagiosa, tenemos derecho a saberlo. No solo por ellos, sino también por quienes eventualmente ingresan al centro”, señaló Carlos Medina, familiar de una persona privada de la libertad. Para los parientes, el problema no es únicamente la posible presencia de tuberculosis, sino la ausencia de un pronunciamiento claro.
- Hecho. El correo electrónico es el único canal habilitado y, según los familiares, no recibe respuesta o tarda semanas.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando trascendió el fallecimiento de una persona privada de la libertad, presuntamente a causa de tuberculosis. Días después, el lunes 15 de diciembre de 2025, se reportó una segunda muerte, que preliminarmente habría sido atribuida a un paro cardiorrespiratorio. En ambos casos, los familiares aseguran que no recibieron información directa ni explicaciones detalladas sobre las circunstancias de los decesos.
“Nos enteramos por comentarios de otras personas, no por una llamada o un comunicado oficial”, expresó Rosa Jiménez, pariente de un interno proveniente de la provincia de El Oro.
(Le puede interesar leer: “No queremos parches”, pedido de Loja para reconstruir la vía de Integración Barrial)
Falta de información oficial genera rumores y temor
Los familiares también cuestionan los canales de comunicación habilitados por la administración del centro. Afirman que el correo electrónico es el único medio disponible para realizar consultas, pero aseguran que las respuestas son tardías o inexistentes. “Uno escribe y espera días, a veces semanas, sin recibir una respuesta concreta”, manifestó Luis Andrade, quien acompaña a otros parientes en los exteriores del reclusorio.
Incluso el acceso a información a través de abogados sería limitado, según los testimonios recogidos. “El silencio es lo que más daño hace. Si nos dijeran la verdad, aunque sea dura, podríamos afrontarla”, añadió otro familiar.
EXPRESO intentó comunicarse con el director o el responsable del Centro de Privación de la Libertad N.° 1 de Loja para conocer su versión sobre la situación sanitaria y los fallecimientos reportados, pero no obtuvo respuesta. Desde instancias estatales, de manera general, se ha señalado que se realizan indagaciones para confirmar o descartar la presencia de tuberculosis y otras enfermedades, sin ofrecer mayores detalles.
(Le puede interesar leer: Identifican una nueva especie de árbol en los bosques secos de Loja y El Oro)
La comunidad que rodea al centro penitenciario también observa con preocupación el desarrollo de los hechos. Temen que, de existir casos, estos puedan dar paso a un brote que se extienda en el sector.
Para leer más información de este tipo, ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!