
Emergencia en El Oro: Familias de Zaruma y Portovelo evacúan por lluvias
Inundaciones en Portovelo y Zaruma dejan 240 evacuados. El invierno ya suma cinco fallecidos en todo el Ecuador
El recrudecimiento de la etapa invernal ha puesto en jaque a la provincia de El Oro. La madrugada de este 10 de marzo de 2026 se convirtió en una pesadilla para los habitantes de los cantones mineros de Portovelo y Zaruma, quienes se vieron obligados a abandonar sus hogares ante el avance indomable de los ríos Amarillo y Salvias.
Desolación en la zona minera
Según el reporte más reciente de la Secretaría de Gestión de Riesgos, la cifra de evacuados en ambos cantones asciende a 240 personas. En Portovelo, la crecida del río Amarillo —cuyo caudal aumentó de forma estrepitosa en 21 metros cúbicos— dejó una estela de destrucción en cuatro sectores, incluyendo daños severos en una planta minera.
En el barrio La Florida, la fuerza del agua no solo inundó viviendas, sino que provocó una erosión hídrica que amenaza la estabilidad del terreno. Equipos técnicos permanecen en la zona intentando monitorear un río que parece no dar tregua a las 50 familias que hoy lo han perdido casi todo.
El drama de las parroquias rurales
La situación en Zaruma no es menos alarmante. El desbordamiento del río Salvias tomó por sorpresa a los residentes mientras el agua descendía con violencia desde las zonas altas del cerro. Al menos 40 ciudadanos tuvieron que buscar refugio por cuenta propia en el coliseo de la parroquia Salvias, transformado ahora en un albergue improvisado ante la emergencia.
Luto nacional por el temporal
La tragedia en el sur del país se suma a un balance nacional que ya tiñe de luto al Ecuador. En lo que va del año, las víctimas mortales por el invierno suman cinco. El último deceso se registró en La Maná, Cotopaxi, producto de un deslizamiento de tierra. Paralelamente, en Sigchos, la angustia crece mientras los organismos de socorro buscan a dos personas desaparecidas tras un deslave que forzó la evacuación de otras 11.
La fatalidad también tocó las puertas de Azuay este martes. En el cantón Girón, un adulto mayor de 84 años falleció sepultado por un alud que descendió sobre su propiedad, confirmando que la vulnerabilidad geográfica del país ante las lluvias es crítica.
Éxodo preventivo en el centro
En medio del caos, la solidaridad y el miedo caminan de la mano. En sectores aledaños a la iglesia y el parque central de las zonas afectadas, familias enteras han iniciado un éxodo preventivo. Con colchones al hombro y pertenencias apiladas en vehículos, los moradores abandonan sus casas antes de que el lodo o el río dicten una sentencia final.
“Vemos a las familias retirarse para resguardarse en zonas seguras o casas de parientes”, reportaron medios locales, mientras las autoridades intentan coordinar una logística de asistencia que parece verse superada por la magnitud de un invierno que no conoce de pausas.
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