LLAPINGACHO
Plato. El llapingacho es un platillo tradicional típico ecuatoriano.YADIRA ILLESCAS

Ambato honra a las guardianas del Llapingacho

Las caseras de los mercados armaron el ‘Mundial’ de este platillo

El aroma del achiote caliente y la papa tierna se entrelazó con la memoria ancestral en el Parque de las Flores, donde Ambato celebró el Mundial del Llapingacho. Allí, las caseras de los mercados demostraron que este plato no solo es alimento, sino un puente vivo entre generaciones.

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La organización estuvo a cargo de Isabel Balladares, en coordinación con la Municipalidad, como homenaje a uno de los emblemas más profundos de la identidad ambateña.

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La Red de Plazas y Mercados llevó al escenario la fortaleza de sus mujeres, quienes preparan llapingachos desde tiempos de sus abuelas. Paola Salazar resaltó que es la cuarta generación dedicada a esta receta. “Seguiremos llevando la tradición”, afirmó con orgullo.

El reconocimiento internacional también respalda esta herencia: Taste Atlas ubicó al llapingacho ambateño como el segundo mejor plato del mundo hecho a base de papa.

Llapingacho proviene del kichwa llapin (aplastado) y gacho (frito),

El historiador Hugo Navas recuerda que la palabra llapingacho proviene del kichwa llapin (aplastado) y gacho (frito), reflejo de su origen en las prácticas alimenticias de los pueblos indígenas de la Sierra.

Las tortillas de papa, creadas para dar energía a los trabajadores, se transformaron con el tiempo en un plato identitario.Tras el terremoto de 1949, su popularidad creció en Ambato gracias a las mujeres que los vendían en plazas y calles, quienes añadieron ingredientes como queso, chorizo y huevo, consolidando el sabor que hoy representa a la ciudad.

El chef e investigador Isaac Pazmiño recuerda que una mujer indígena de la calle Colón fue pionera en comercializarlos, acompañados de ensalada y aguacate. Con el paso del tiempo, cada familia aportó su toque y su historia. Para el gastrónomo los mercados son el corazón del auténtico llapingacho: “Es allí donde la tradición se mantiene intacta y donde el sabor conserva su espíritu”.

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