
Teatro, danza y música se fusionan en la obra 'Madre Nuestra que estás en la selva'
La propuesta escénica se estrena en Quito. La obra tuvo una primera presentación en Venezuela
La penumbra de la ciudad se diluye cuando aparece el jaguar. En escena, un joven shuar, perdido entre el ruido urbano, recibe la visión que lo llevará de regreso a la selva que lo vio nacer. Así comienza Madre Nuestra que estás en la selva, una obra que transforma el escenario en portal, donde la poesía, la música, la danza, el circo y el teatro visual se entrelazan con la ritualidad ancestral para narrar un viaje de retorno hacia lo esencial.
La Casa de la Música de la capital acoge hoy, viernes 29 de agosto, la primera función en Ecuador de esta puesta en escena concebida por el poeta y dramaturgo Ramón Torres Galarza. La obra se estrenó en Caracas, en el Teatro Teresa Carreño, ante más de 2.500 personas.
“Es una obra escrita por mi padre, Ramón Torres. Es una obra que recoge la cosmovisión y sabiduría ancestral de la Amazonía y de los principales chamanes de los nueve países de la Cuenca Amazónica. Básicamente es un poemario que nace a partir de la pandemia, que se presenta en la cumbre de cambio climático en Madrid y, a partir de esto, la montamos en el Teatro Teresa Carreño de Caracas con un sold-out total”, recuerda Bernardo Torres, músico y parte del elenco.
La historia sigue a Amik, un joven indígena que atraviesa el caos de la ciudad hasta escuchar el llamado de los espíritus tutelares de la selva. “Amik se encuentra sumido en una ciudad distópica. Y, a partir de este caos y de ese desencuentro con su entorno, empieza a sentir el llamado de los espíritus de la selva, de sus raíces, de los dioses que lo empiezan a guiar en su camino de regreso”, explica Bernardo.
“En un momento, el chamán lo despierta durante la ciudad y le da esta visión del jaguar para poder tener, a través de este animal de poder, otra mirada sobre la vida, y otra filosofía: vivir en armonía con las leyes naturales y del universo”, continúa.
El elenco reúne a músicos e intérpretes reconocidos como Mariela Condo, Grecia Albán, Fidel Minda, Mauricio Vicencio, Yurak Pacha, Gaba Minda, José Bernardo Torres y Fernanda Vásquez, junto con los grupos de danza Muyacán y Agujero Negro.

Del son caribeño al sonido andino
Madre Nuestra que estás en la selva se sostiene sobre un tejido de lenguajes artísticos que se cruzan y dialogan entre sí. El teatro conduce la narración, mientras la danza da cuerpo a los espíritus tutelares y a los movimientos de la selva.
La música, interpretada en vivo, marca los ritmos ceremoniales que acompañan al protagonista en su tránsito, mientras el circo aporta destreza física y riesgo.
El teatro visual se une a las proyecciones de gran formato, generando atmósferas oníricas, y la ritualidad ancestral atraviesa toda la obra como un recordatorio de la relación sagrada entre el ser humano y la naturaleza.
“La confluencia de las canciones, del mapping, del guion y de la actuación logra un ambiente muy emotivo que caló fuerte con el público, porque te hace pensar en la importancia de la identidad, de la naturaleza, de dónde vinimos y de nuestras raíces”, comenta el artista.
La música se convierte en hilo conductor de esta experiencia inmersiva. En Caracas el elenco trabajó con Javier Marín, ganador de un premio Grammy, y en Quito la composición estará a cargo del reconocido productor Ivis Flies.
Bernardo explica: “Lo que hicimos fue tomar los temas más caribeños y hacerlos andino-amazónicos, ponerlos en métricas mucho más andinas. Como en la canción del final, y en mi canción Sagrado brebaje, o en la canción de Mariela Condo en la que se hizo un arreglo para traerlo mucho más a lo que representa nuestra cosmovisión”.
Este aspecto, señala, se intervendrá en las distintas presentaciones que realicen, para lograr una conexión más auténtica con la audiencia.

Una próxima gira internacional
El estreno en Quito tendrá una única función, y pronto la propuesta llegará a México, Colombia y España, países desde los cuales han recibido invitaciones para presentar la obra.
“Es complejo llevar un montaje tan grande; sin embargo, estamos muy interesados en llegar a otros escenarios y en poder acercarnos a la gente con una apuesta que sensibiliza y que busca mostrar la importancia de cuidar nuestra cosmovisión y la sabiduría que nace desde la selva”, explica Bernardo.
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