Ocio

NATURAL BOOM MÚSICA
La banda ha recorrido numerosas parroquias de la capital con presentaciones en La Merced, Lloa, Pintag, entre otras parroquias.Cortesía

Natural boom, la banda de rock para niños que sacude a Quito

La banda capitalina impulsa una propuesta musical que promueve la alimentación sana, el ejercicio y los derechos

Un riff de guitarra eléctrica irrumpe en el coliseo y las manos se alzan al son de la música. El guitarrista, camiseta roja y gorra a juego, se abre paso entre el público con el instrumento colgado al pecho y el amplificador retumbando a su espalda. No hay tarima que marque distancia: el escenario es el mismo piso de madera donde, en lugar de adultos, lo rodea un coro de uniformes azul marino que salta, canta y espera su turno frente al micrófono.

Los coros se responden en voz alta, como en un recital, pero aquí las voces son agudas y desordenadas. Un niño intenta anticiparse a la estrofa, otro levanta la mano para contestar una pregunta y varios marcan el ritmo con los pies. El músico dirige la energía como si estuviera frente a una multitud en festival, solo que esta vez el público mide poco más de un metro y convierte el concierto de rock en un juego colectivo.

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La escena forma parte de las presentaciones de Natural Boom, un proyecto creado en abril de 2025 por el músico y abogado Max Jiménez junto a la productora María José Aucancela. La propuesta -explican- nació en casa, a partir de canciones que compusieron para sus propios hijos.

“Desde que nacieron, yo les hacía canciones sobre comer sano, cuidarse, lavarse los dientes, y les encantaban, se las aprendían. Les gustaban tanto que, en algún momento, pensé: ‘¿Por qué mejor no expandir este proyecto a otros niños y niñas y que podamos llevarles el mensaje que les estamos dando a nuestros hijos?’”, reflexiona Jiménez.

Mucho más que moralejas

“Yo quiero libertad, solo quiero jugar. Yo quiero ser feliz, no me mires así, ¡salta!”, corea la banda. La frase se repite y, al escuchar la palabra final, los niños brincan al mismo tiempo, como si se tratara del estribillo de un concierto masivo adaptado a su escala.

Natural Boom trabaja con el rock como columna vertebral, pero también incorpora cumbia, funk, reggae y rap en sus melodías. A su propuesta la denominan “música alternativa para las infancias”. Cada canción incluye coreografías y dinámicas que convierten el mensaje en acción. En “La cumbia del ejercicio”, por ejemplo, el coro invita a “mover los piecitos de aquí para allá”, mientras los niños siguen cada indicación con brazos, cintura y cabeza.

Los temas giran en torno al autocuidado, la alimentación saludable y la actividad física. Jiménez explica que la idea también nació de su propia experiencia.

“Conforme uno va creciendo, los adultos van dando consejos que de niño uno ignora. Hasta los veinte años, no haces caso; pero llega una edad en la que el doctor te dice que tienes que alimentarte bien, hacer ejercicio, porque tu cuerpo ya no aguanta, Entonces dije: ‘Voy a hacer canciones de este tipo con el fin de que aprendan de manera lúdica, a través de canciones, de movimientos y de dinámicas, cosas que son vitales para el bienestar’”, señala.

El proyecto está dirigido a niños y niñas de entre 7 y 11 años. Las letras, añade, también abordan el miedo, la expresión de emociones y los derechos de la niñez. “Uno de nuestros temas, por ejemplo, habla del daño que hacen los rumores y el chisme a los demás”, explica.

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Una apuesta inclusiva

Una de las líneas de trabajo de la agrupación ha sido incorporar presentaciones dirigidas a niños y niñas con discapacidad auditiva. En esos conciertos utilizan globos para que las vibraciones de las frecuencias bajas puedan percibirse en el cuerpo. “Muchas personas piensan que la música solo se escucha. No, la música también se siente”, afirma Jiménez.

La propuesta incluye, además de los conciertos, mediaciones artísticas posteriores. Tras cada presentación se organizan actividades de artes plásticas, teatro, danza y trabajo vocal. “Las mediaciones son un puente para ratificar lo aprendido y escuchado a través de las canciones. Trabajamos con grupos de niños y niñas para realizar actividades que refuercen el mensaje”, explica.

NATURAL BOOM MÚSICA
Los temas de sus canciones giran en torno al autocuidado, la alimentación saludable y la actividad física.Cortesía

Un recorrido por la capital

Desde su fundación, la banda ha recorrido numerosas parroquias de la capital con presentaciones en La Merced, Lloa y Pintag, así como en sectores de Rumiñahui. Las actividades se han desarrollado con el apoyo de fondos concursables del Municipio de Quito y del Instituto de Fomento a la Creatividad, con el propósito de llevar la experiencia artística a escuelas con menor acceso a programación cultural.

Para este nuevo ciclo, el itinerario incluye unidades educativas en Tambillo, Sangolquí y Quito. La agrupación proyecta además ampliar su recorrido hacia sectores del sur y norte de la ciudad, en zonas como Calderón, Carapungo, Guayllabamba y el límite entre Quito y Mejía, así como hacia hospitales pediátricos y albergues infantiles donde -según explica Jiménez- la programación artística suele concentrarse en fechas puntuales del calendario.

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