Cartas de lectores | Mal pagado

Cuando haces un bien te señalan, murmuran a tus espaldas, te juzgan, te pagan mal

Proverbios 3:29... No intentes mal contra tu prójimo, que habita confiado junto a ti. Reina-Valera. 1960. Se van con la frente en alto y con satisfacción; han cumplido lo que debían hacer. Han sido mal pagados por los ingratos; los han criticado y los han rechazado. Ser dirigente barrial o comunitario es enriquecedor; he aprendido valiosas lecciones de vida, no hemos abusado del cargo para beneficiar a un familiar. Estamos donde estamos por gracia de Dios, tenemos un llamado ministerial conferido; no hacemos las cosas para recibir elogios sino para gloria de Dios. Con demasiada facilidad se pierde el rumbo. El honesto puede ser corrompido, el sistema es absorbente e indignante; si queremos dejar un legado positivo necesitamos hacer la voluntad de Dios. Queda en la memoria lo que se hizo; unos recordarán con nostalgia, otros se alegrarán de la partida. En su naturaleza hay indiferencia e ingratitud. ¿Quiénes pagan mal? ¿Cuáles pagan bien? ¿Por qué hago lo que hago? Cuando haces un bien te señalan, murmuran a tus espaldas, te juzgan, te pagan mal, porque hay celos, envidia y maldad en el corazón.

Agustín Romero