Larry Cai Freesoul: “Soy culpable. Nací drag”

  Ocio

Larry Cai Freesoul: “Soy culpable. Nací drag”

El artista drag quiteño presenta su primer sencillo. Con cinco años de carrera quiere resaltar esta vertiente performática a nivel nacional

Larry Cai Freesoul
Parte de una de las sesiones de fotos de Larry Cai.Cortesía Larry Cai Freesoul

“Rompe la tarima, perra. Que todos te miren”. Una arenga que a modo de rap se repite mentalmente Larry Cai antes de subir al escenario. Allí, cuando está bailando y cantando, se hace realidad su ‘casi’ apellido, Freesoul (Alma libre).

Esta frase también suena en la canción Culpable. Su primer sencillo como artista drag. Larry Cai Freesoul es lojana, quiteña, orellanense, salinense. De todo Ecuador. Por eso tampoco tiene mucho acento. Aunque como artista se creó en Quito hace 5 años. Ella tiene 29. Y es que al nacer en una familia en la que la mayoría de sus miembros paternos son militares, incluso su papá, a causa de los traslados creció en varias partes del país.

Larry Cristóbal Aguas Infante es el nombre del artista que interpreta a esta diva multifacética que fluye entre la belleza y la monstruosidad. Como se sienta en el día. Larry persona y Larry drag no tienen mucha diferencia, según el artista. Solo es su versión más teatral y expresiva que ahora en su adultez se manifiesta con toda su corporalidad fuera de su crianza católica y su secundaria militar.

Alkaloides

Alkaloides: La música mantiene alta su dopamina

Leer más

Por eso la culpabilidad se manifestó en música cuando decidió hacer de esta su carrera paralela. Es diseñador gráfico e ilustrador. Durante gran parte de su día hace teletrabajo. Pero encontrarse como personaje drag y manifestar su crecimiento y encuentro como persona gay le llevó a escribir este tema, del que hizo letra y música.

“Culpable, de ser marica soy culpable. Fui la decepción de mi padre. Un alma libre con pasión”, canta en la primera estrofa que puede ser escuchada tanto en Spotify como en YouTube.

Sobre su nacimiento dice firmemente: “Desde que me enteré lo que es el drag, lo asumí como parte de mi vida. Yo no dije quiero hacer drag, me dije nací drag. Desde allí empezó un descubrimiento muy interesante”.

Culpable - Sesión de fotos - de Graficos Nacionales

Bianca del Río, participante del programa estadounidense RuPaul, Drag race, fue lo que lo cautivó en este arte. Tanto, que la misma tarde que vio una noticia de la performer decidió involucrarse. Ya no tenía nada que perder, horas atrás había renunciado a su primer empleo. “He explorado cosas que siempre quise y que por miedo al hecho de ser hombre ‘no podía’. Y aquí estaba yo, desafiando a lo que la heteronorma y el machismo, que también están en la comunidad gay, dictan. No puedes ser ‘loca’ o ‘femenina’. Si lo eres ya te rechazan y te insultan”, explica.

Las diferentes vertientes artísticas siempre le llamaron la atención. Cuenta que tuvo clases de canto, danza y teatro. “Sentía que no me calzaba aun todo lo que me gustaba pero cuando descubrí que el arte drag es la unión de todo esto, performance, política, maquillaje, vestuario, teatro y canto, me enganchó”.

Artistas LGBTI+ representación portada

Orgullo 2020: La TV local aún le teme a la diversidad

Leer más

En su imparable búsqueda por hacer cosas nuevas se metió a un concurso drag en Quito, a menos de un mes de haber asumido que sería su siguiente paso. Fue parte de un show llamada Drag Idol, organizado en la capital por Shirley Stonyrock, otra diva de la noche reconocida en la ciudad. Para participar invirtió todos sus ahorros. “Eran casi $ 500 en un par de tacos, vestidos, dos pelucas y todo el maquillaje necesario. Perdí por una tontería porque al hacerme la creativa en la noche final hice la mitad de mi show detrás del jurado y se lo perdieron. La que ganó tenía algún tiempo haciéndolo, así que perdí con la mejor”, dice en forma jocosa.

Pero esa noche tuvo que volver a salir del clóset. “Como estaba tan triste, vine a mi casa y dejé todo botado en mi cuarto. Me fui a bañar y mi mamá entró a mi cuarto. Ella no sabía nada del evento y lo vio todo. Me pidió hablar y me preguntó: ‘¿Eres transexual?’ y le dije que no, que era drag queen. Que es un arte que no tiene nada que ver con la orientación sexual o la identidad de género”, narra mientras recuerda que fue difícil para ella. “Le ha tomado años estar relajada con mi homosexualidad y con mi arte como drag”.

Tras cámaras - Culpable de Graficos Nacionales

Pero es hoy el aplauso del público y de su familia artística la que llena ese abrazo. “Ella nunca ha ido a mis shows. Tampoco sabe que saqué una canción. Es más, prefiere no verme cuando estoy vestida”. La relación es buena. Madre e hijo viven juntos. Larry bromea con esto. “El arte drag es súper caro. Por eso trabajo como diseñador y vivo con mis padres”, explica mientras simula el llanto al estilo de las telenovelas. “Aquí tampoco pagan bien”, refuerza. Ahora que ha pasado la pandemia quieren pagar solo $50 por un show completo, cuando ella tiene ya hasta canción propia. Un precio injusto y muy por debajo de lo que acostumbra, aclara.

Su carrera artística se ha afianzado. Es madre drag y tiene su propio colectivo llamado Haus of FreeSoul, con el que entrena y ‘adopta’ a nuevas artistas. Dieciséis nuevas drags son parte de esto y entrenan, hasta antes de la pandemia de 7 a 9 todos los lunes y miércoles.

Larry desde septiembre pasado está tomando clases de canto con Caro Peña. También de baile con César Segovia. Está cumpliendo un sueño de niño que pensó olvidado cuando su madre le dijo que cantaba feo. “Quería ser una diva pop pero soy hombre. Ahora me permite ser lo que me da la gana”.

Britney Spears

Britney Spears: Christina Aguilera y Jamie Lynn le dan su apoyo a la cantante

Leer más

El alma libre la tiene a tope. Con un proceso de aceptación que no termina y que busca fluir. Ya no hay sentimientos de culpa ni tampoco queda mucho del trastorno obsesivo compulsivo que le hacía tocar tres veces una cruz cada vez que le pasaba algo y lo angustiaba, o se autocomplacía. Fue a los 13 cuando conoció la palabra homosexual. A los 17 lo asumió.

Hoy con Culpable en todas las plataformas digitales se siente feliz y motivado para seguir sacando canciones. Aunque tiene muy presente la exigencia en sí. “A veces recibo críticas cuando digo que una drag no solo debería ser bonita, porque está abierto a toda posibilidad. Si quieren serlo, está bien, pero para mí es muy importante transitar por las ramas del arte para tener una noción del teatro, la música y la comunicación. Es muy complejo y completo”.

Con Pablo Dávila de Filo Music, y William Álava, el director, presentaron este proyecto audiovisual grabado en la ciudad de Quito. Y ya trabajan en otro tema, que ya tiene lista la letra, aunque aún se está juzgando de su trabajo recién lanzado. Su personalidad es fluir aunque su mente no se lo deje.

Fiebre

Fiebre: creatividad a altos grados

Leer más