
El trabajo comunitario y el arte convergen en una exposición en Quito
Una muestra reúne procesos de serigrafía y grabado desarrollados junto a grupos en situación de vulnerabilidad
En Converger Gráfico | Pedagogías gráficas comunitarias, la serigrafía, el grabado y la gráfica no aparecen aquí como técnicas aisladas, sino como puntos de partida para el trabajo colectivo. La muestra, que abrió sus puertas en Spacio Cultural de la capital, reúne experiencias desarrolladas junto a comunidades en situación de vulnerabilidad, a través de talleres que proponen el aprendizaje desde la práctica, el intercambio y la exploración.
La propuesta se construyó a partir de alianzas con la Fundación para la Conservación de los Andes Tropicales (FCAT), la Fundación Museos de la Ciudad y la casa de acogida Arupo. El proyecto se materializó en una exposición abierta al público y un conversatorio, donde se comparten procesos, metodologías y registros de los talleres realizados durante los últimos meses.
Uno de los talleres se llevó a cabo con una comunidad vinculada a la reserva de FCAT, en la provincia de Pichincha. Allí se desarrolló un proceso intensivo de serigrafía aplicada al textil, que incluyó planificación previa y trabajo en territorio. “Fueron varios meses de reuniones y luego tres días de taller, trabajando desde el bocetaje hasta la impresión”, explicó el artista Christian Tapia.
Ahondar en nuevas técnicas
Ese proceso dialogó con intereses existentes en la comunidad. “Las participantes ya habían tenido acercamientos a la gráfica y estaban muy interesadas en la posibilidad de aplicar la serigrafía a la ropa, pensando incluso en algún emprendimiento”, señaló Tapia. Al cierre del taller, el equipo dejó materiales y herramientas con el objetivo de que la técnica pueda ser replicada de manera autónoma.
El segundo taller se desarrolló junto a un grupo de jóvenes de una casa de acogida, y estuvo centrado en el grabado en jabón, una técnica accesible que permitió un primer acercamiento a la gráfica. “Aquí fue más una exploración desde el juego y la sensibilidad”, relató el artista. Este taller fue dictado por Catalina Narváez.
La exposición reúne ambos procesos mediante piezas textiles, registros fotográficos y audiovisuales, testimonios y una mini muestra del colectivo peruano Amapolay Manufacturas Autónomas, invitado al proyecto. La muestra permanecerá abierta al público durante aproximadamente dos semanas, en Spacio Cultural, ubicado en las calles Luis Felipe Borja y Av. Tarqui.
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