
“El ansia”: un amor prohibido que vuelve para enfrentar al pasado
La obra protagonizada por Roberto Manrique y Giovanna Andrade regresa a Quito en marzo
Ambientada en el turbulento Ecuador de los años setenta, El ansia arranca con el encuentro fortuito entre Mariana y Daniel, dos desconocidos que quedan atrapados en un romance prohibido. Lo que comienza como una pasión intensa y secreta se expande hacia el presente a través de sus hijos, Andrés y Hanna, mostrando cómo el pasado siempre encuentra la forma de volver y dejar huellas.
La obra, escrita por el dramaturgo español Ignasi Vidal, se estrenó el año pasado y, tras su primera temporada, regresa ahora a Quito en marzo con cuatro funciones que permiten reencontrarse con una historia que ha conectado con el público por su carga emocional.
Mariana y Hanna son interpretadas por Giovanna Andrade, quien asegura que el proyecto ha tenido un peso personal importante dentro de su trayectoria. “Este proyecto llegó a mí como una invitación a romper esquemas, a ir más allá de los límites del tiempo y el cuerpo. Mariana me confrontó con mis propias ideas del amor, la libertad y el deseo”, cuenta la actriz, que describe el montaje como uno de los retos actorales más intensos y reveladores de su carrera.
Un arduo trabajo escénico
La intérprete señala que la obra no solo exige transitar emociones complejas, sino sostener una narrativa que avanza entre épocas, silencios y capas de significado. Cada pausa, cada mirada y cada gesto forman parte de una estructura precisa que obliga a los actores a permanecer completamente presentes en escena, sin apoyarse en artificios externos.
Durante el proceso creativo, Andrade recuerda que uno de sus mayores apoyos fue compartir escenario con su amigo y colega Roberto Manrique. “Actuar junto a Roberto ha sido un regalo. Su entrega, su escucha y su sensibilidad han hecho que cada función sea distinta, viva, profundamente humana”, afirma. Esa complicidad se traduce en escena en una dinámica donde ambos intérpretes sostienen el peso emocional de la historia desde la cercanía y la confianza mutua.
Manrique, por su parte, reconoce que el proyecto llegó en un momento decisivo de su carrera. “Esta obra me cambió”, confiesa. “No solo como actor, sino como ser humano”. El actor atravesaba entonces una crisis vocacional y asegura que el texto apareció como un bálsamo. Dar vida a Daniel —un pintor apasionado en los años setenta— y a Andrés —su hijo en el presente— implicó un desafío técnico y emocional en el que los silencios, la postura corporal y la respiración marcan la diferencia entre un personaje y otro.
El ansia se presentará del 5 al 8 de marzo en el teatro del Scala Shopping. Las funciones serán de jueves a sábado a las 19:00 y el domingo a las 18:00.
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