
Playas sin agua: Escepticismo y malestar ciudadano por la gestión de Hidroplayas
La empresa pública responsabiliza a CNEL por un supuesto corte de energía eléctrica en la estación de bombeo de San Juan
El cantón General Villamil Playas permanece sin abastecimiento de agua potable. Desde la tarde del sábado 7 de febrero, y hasta este sábado, sus habitantes enfrentan otra suspensión del servicio.
El escenario no es nuevo: cada vez que ocurre una suspensión del servicio, la empresa pública Hidroplayas responsabiliza por supuestas fallas en el sistema eléctrico a la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL).
Hidroplayas asegura que los inconvenientes se originaron en la estación de bombeo de San Juan, donde las bombas impulsan el agua hacia la planta potabilizadora en la comuna de San Antonio.
Sin embargo, la reiteración del mismo argumento ha generado escepticismo y molestia entre la ciudadanía, que cuestiona la falta de mantenimiento preventivo y de planes de contingencia.
La crisis se agudizó al coincidir con un fin de semana de alta afluencia turística. “No es posible recibir turistas sin agua y, peor aún, sin ningún aviso previo. La suspensión nos tomó por sorpresa, como siempre”, reclamó Richard Nelson del Castillo, presidente de la Cámara de Turismo de Playas.
Añadió que, mientras algunos establecimientos cuentan con cisternas, pero otros no, lo que afecta directamente la imagen del balneario.
Recién este sábado 8 de febrero, Hidroplayas difundió un comunicado en sus redes sociales en el que informó que “se continúa trabajando en el problema eléctrico en la estación de San Juan” y que, debido a las reparaciones, no habría suministro en todo el cantón y que el servicio volvería de manera progresiva.
Para muchos usuarios, el pronunciamiento llegó tarde y sin plazos claros. “Ya deberían inventarse otra excusa, siempre dicen lo mismo y siempre culpan a CNEL”, manifestó Joel Carvajal.
Norman Jaramillo, quien trabaja en el sector turístico, recordó que la empresa prometió la compra de bombas y la instalación de generadores eléctricos en la estación de bombeo, pero quedó en anuncios.
Se corta el servicio y se paraliza el turismo
Las afectaciones son visibles en el sector comercial. Marcos Mite, propietario de un comedor en la playa, señaló que se ha visto obligado a comprar agua en botellones para poder atender a los clientes.
“Son promesas que no se cumplen y los que pagamos las consecuencias somos nosotros”, afirmó.
A la falta del servicio se suma el malestar por los cobros. “Las planillas han subido, cobran intereses por mora y con un pequeño atraso te cortan el agua. Para eso sí son eficientes”, reclamó Jacinta Yagual, mientras observaba cómo se acumulaban los platos sin lavar en su vivienda.
La situación también ahuyentó a los visitantes. “Es una irresponsabilidad que un balneario turístico no tenga agua un domingo. Ya ha pasado antes y no se toman correctivos”, cuestionó Francisco Poveda, turista que decidió regresar a Guayaquil tras encontrar Playas sin el servicio básico.
Los más afectados son los dueños de comedores, comerciantes de mariscos, servidores turísticos y familias que recorrían el cantón en busca de agua, comprando botellones o solicitando abastecimiento a quienes cuentan con cisternas.
Distribuidores informaron que la venta de agua embotellada se incrementó en 50 %.
En el mercado municipal y la Plaza gastronómica, era el único lugar que tenía un poco de agua, porque ambos lugares poseen cisterna, pero que ya estaban al límite de acabarse, según informó Ángel Briones, coordinador de servicios básicos del lugar.
El servicio de agua potable no había sido restablecido en Playas, hasta la publicación de este reportaje, sumando un nuevo episodio a una larga lista de desabastecimientos sin soluciones de fondo.
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