
Guayas y sus rutas pendientes: la visión de un especialista
El experto vial Ciro Andrade propone la construcción de vías que conecten zonas productivas de la provincia
El tránsito en la avenida Samborondón colapsa a diario. No solo en horas pico: durante varios tramos de la mañana y la tarde, la circulación se vuelve irregular, ya sea por un accidente o por un procedimiento policial. Y es un escenario que está lejos de desaparecer. El caos en esa vía se incrementa con el auge desmedido de urbanizaciones en La Puntilla y La Aurora.
El especialista vial Ciro Andrade ya avizoraba este problema en 2012. En esa época propuso un malecón vial sobre la orilla izquierda del río Daule, paralelo a la avenida Samborondón, desde La Aurora hasta Sauces, donde años después se construiría un viaducto que conecta Guayaquil con La Puntilla. El objetivo era descongestionar el tráfico en ese corredor.
(Te puede interesar: Vía a la costa propone encender la ruta para recuperar la seguridad)
“Sigo manteniendo que es urgente facilitar un circuito perimetral vial como alternativa en La Puntilla”, manifestó el experto. Lamentó que, pese al tiempo transcurrido, la situación se haya agravado y destacó que fenómenos similares se repiten en otros accesos, como la vía a la costa.
En el libro, Andrade también plasmó propuestas sobre nuevas rutas que enlazan a Guayaquil con otros cantones y zonas rurales, con el fin de optimizar la movilidad en la región. Una de las principales, señaló, es generar una conexión más eficiente entre Guayaquil y Posorja.
Recordó que el nuevo puerto incrementó la carga sobre la carretera actual, lo que ya provoca problemas. Por ello propone construir una vía paralela, ubicada entre 5 y 10 kilómetros al sur del trazado existente, que abra nuevas áreas y facilite el desplazamiento hacia Posorja.
El especialista añadió que Puná, como parte del territorio guayaquileño, debería integrarse plenamente al sistema vial.
Para ello plantea un puente entre Posorja y la isla, de unos 4 kilómetros, y una segunda conexión desde Puná hacia el canal de Jambelí, para empalmar con Balao y luego con la carretera Naranjal-Machala. Esa ruta, indicó, permitiría un acceso más directo desde El Oro y Loja hacia Guayaquil.
Otro eje de sus propuestas se vincula al Quinto Puente, infraestructura en cuyo trazado original participó.
También plantea una autopista Guayaquil-Santa Elena; una vía entre Tres Postes y Samborondón; otra ruta entre el cantón Isidro Ayora y el cruce de las vías Guayaquil-Salinas-Posorja; y un proyecto que conecta Sabanilla (cerca de Pedro Carbo) con la Ruta del Spondylus, en la comuna Palmar.
Una ruta rápida entre Quito y Guayaquil
Otro ambicioso planteamiento es un corredor longitudinal que conecte el Quinto Puente con el recinto Nato, en la vía a Daule, con no más de tres conexiones con la vialidad urbana existente. Además, propone una ruta rápida entre Quito y Guayaquil, de 284 kilómetros de longitud, con viaducto y túneles.
Andrade recordó que la expansión natural de Guayaquil siempre apuntó al norte y al oeste, aunque la ciudad creció hacia zonas menos adecuadas por decisiones momentáneas. Según sus estimaciones, en algún momento la expansión llegará hasta Lomas de Sargentillo.
¿Quieres seguir leyendo el contenido de EXPRESO? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!