
Fenómeno de 'El Niño Costero' y cómo amenaza con inundar más al Guayas
Expertos advierten del incremento rápido de la temperatura superficial del océano, que provocará más lluvias hasta mayo
Un calentamiento superficial y acelerado en el océano Pacífico frente a las costas de Ecuador y Perú configura la presencia de un 'Niño Costero', un evento climático que amenaza con agravar las inundaciones y el colapso agrícola en la provincia del Guayas durante el trimestre más lluvioso del año.
Alerta climática
La alerta técnica nace de los monitoreos del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) y de los centros académicos ecuatorianos. Jonathan Cedeño, investigador y coordinador de Oceanografía de la Espol, explicó que la región marítima frente al perfil costero ha sufrido un incremento térmico rápido en sus primeros 15 metros de profundidad. Esta anomalía alcanzó picos de 1,3 grados Celsius en febrero debido a un relajamiento inusual de los vientos y la llegada de una onda de Kelvin que hundió la termoclina entre 20 y 35 metros.

Este escenario oceánico, catalogado por los comités peruanos bajo el concepto de Niño Costero, actúa como un combustible directo para el sistema atmosférico. Según los reportes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), el mar ecuatoriano registra actualmente temperaturas anómalas que bordean los 28 grados. Al interactuar con la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) instalada sobre el perfil costero, la evaporación masiva detona precipitaciones extremadamente fuertes sobre el territorio.
La inminencia de este fenómeno resulta crítica para Guayas debido a la saturación hidráulica actual. Los modelos probabilísticos ratifican que marzo y abril mantendrán niveles de precipitaciones superiores al promedio histórico, golpeando a una jurisdicción que ya contabiliza 54.000 hectáreas anegadas. Cedeño advirtió que la actividad oceánica no ha cesado y se prevé el arribo de una nueva onda de Kelvin en la segunda quincena de marzo, prolongando el calentamiento marítimo y las lluvias intensas al menos hasta mayo.
Ante la evolución de este evento climático, el Estado mantiene vigente la declaratoria de emergencia regional emitida el 27 de febrero. Mientras los científicos vigilan la anomalía térmica y advierten cautela en los pronósticos para el segundo semestre del año, la represa Daule Peripa continúa recibiendo ingresos masivos de agua y 20 cantones guayasenses intentan evitar un colapso estructural que supera cualquier planificación de contingencia previa.