
Edificio Multicomercio enfrenta riesgo “extremadamente alto” de colapso
El radio de afectación en caso de desplome podría alcanzar entre 50 y 100 metros en pleno centro de Guayaquil
El riesgo se incrementa. Han pasado ya 20 días desde el incendio que consumió parte del complejo Multicomercio, en el cruce de las calles Cuenca y Eloy Alfaro, y el edificio sigue siendo una amenaza latente en el centro de Guayaquil. Un informe técnico ratifica que la estructura no es segura para el ingreso de ninguna persona y advierte que el nivel de riesgo de colapso es “extremadamente alto”.
El documento, presentado a los propietarios afectados, señala que no es posible determinar el estado real de columnas y vigas debido a que el acceso al interior no es recomendable. La evaluación, apoyada con monitoreo y sobrevuelos de dron, concluye que muchas de las columnas presentan daños severos, especialmente en sus bases.
Un colapso podría afectar hasta 100 metros
De las torres originales del complejo, una ya colapsó y dos permanecen en pie, aunque con afectaciones estructurales importantes. Aunque en la parte superior no se observan daños evidentes, las bases —que sostienen la edificación— están comprometidas.
El radio de afectación en caso de un desplome podría alcanzar entre 50 y 100 metros, dependiendo del eje sobre el cual ceda la estructura, asegura el informe. Por ello, se mantiene un perímetro de seguridad que incluye tramos de la calle Eloy Alfaro, entre Febres-Cordero y Cuenca, y la suspensión de actividades en una casa patrimonial cercana.
Las autoridades advierten que un movimiento brusco, vibraciones intensas o incluso un sismo —frecuente en Guayaquil— podrían desencadenar un colapso parcial o total.
Vehículos atrapados y acceso prohibido
Como ha venido publicando EXPRESO, uno de los puntos más sensibles es el retiro de los vehículos que permanecen dentro del edificio. El informe técnico establece que las maniobras necesarias para sacarlos podrían generar vibraciones capaces de provocar un derrumbe.
Por ahora, la restricción de acceso se mantiene. Existe la posibilidad de diseñar un plan técnico específico para retirar bienes, pero este deberá contar con estudios previos y aprobación formal.
Mientras tanto, el inmueble seguirá catalogado como zona de riesgo.
Una demolición inevitable, pero sin fecha
Aunque no existe un cronograma definido, la demolición empieza a perfilarse como el escenario más probable. El complejo tiene una dimensión considerable: tres niveles iniciales de aproximadamente 6.000 metros cuadrados cada uno, además de cinco torres de 10 niveles. En total, el área constructiva suma alrededor de 26.000 metros cuadrados.
(Lo invitamos a leer: Incendio en la Bahía: el drama humano de quienes perdieron bienes en el Multicomercio)
La intervención no sería convencional. De ejecutarse, tendría que realizarse de manera progresiva, piso por piso, con apuntalamientos y controles técnicos estrictos para evitar un colapso no controlado. Un procedimiento improvisado con maquinaria pesada podría precipitar la caída inmediata de la estructura.

Como antecedente, el edificio Fantasía requirió entre tres y cuatro meses de trabajos para dejar de representar peligro.
(Le puede interesar leer: Afectados por incendio en Multicomercio denuncian restricción para retirar bienes)
¿Quién debe asumir el costo?
La responsabilidad recae en los cerca de 120 propietarios del inmueble. Deberán presentar una solicitud de demolición voluntaria ante el Municipio y asumir los costos del proceso.
Si no lo hacen, el procedimiento podría derivar en un trámite administrativo que concluya en un enajenamiento forzoso: la propiedad sería retirada a sus dueños y puesta en subasta pública, y el nuevo propietario asumiría la demolición.
- Las autoridades señalan que no desean llegar a ese escenario, tanto por el impacto legal como por el tiempo que podría tomar.

En paralelo, la Corporación Municipal anunció operativos conjuntos con Gobernación, Intendencia, Senae y SRI para controlar el bodegaje y el uso indebido de edificaciones en el centro de la ciudad, una problemática denunciada desde hace ya varios años, pero que -a decir de la ciudadanía- no ha sido tomada en cuenta.
"Tuvo que pasar este incendio para que tome fuerza un tema que hemos denunciado por años. Ojalá y las autoridades le pongan un freno real, que no sean solo palabras. El centro está muerto y eso directamente está ligado a la falta de control que existe para otorgar los permisos del uso de suelo. En Guayaquil se ha hecho lo que se da la gana", se quejó Augusto Onofre, residente del centro.
Para leer más información de este tipo, ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!