Guayaquil

El clima le juega una mala pasada a los guayaquileños

Denuncian pasar más tiempo en la ducha que en la calle y vivir con mal humor y abanicos desde que amanecen. Hay afectaciones evidentes a la salud

Clima Guayaquil
Tendencias. Paraguas, toallas y abanicos son los más utilizados por la población.Miguel Canales Leon

“Sáquenme de Guayaquil, hace un calor del inframundo”, es apenas uno de los comentarios que los guayaquileños publican a diario en Twitter, la red social que se ha convertido en la vitrina de quejas generadas por la temperatura que hoy se siente en la ciudad, carente de sombra, árboles, cuerpos de agua...

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“Duermo con aire y un ventilador porque, en serio, me ahogo. No me arropo, pero basta que me levante y salga del cuarto para que vuelva a sudar. El Inamhi dice que estamos a 32 °C como máximo, pero yo siento que estoy en una paila. ¡Qué sofocada me siento! No quiero ni imaginar qué sienten los adultos mayores. ¿Cómo están sobreviviendo?”, se pregunta Anne Samán, una residente de Samanes, quien viaja con un ventilador portátil para conectarlo a su antojo.

“No sé si la gente piense que soy ridícula o que estoy loca. Pero juro que no aguanto. Si viene El Niño, que venga ya. Guayaquil me está matando”, argumenta.

Entre el pasado lunes y ayer, el Puerto Principal ha registrado una temperatura máxima de 32 °C, no obstante, la sensación térmica, a decir de aplicaciones móviles digitales, llega a ser de 36 o 37 °C. La semana anterior, el calor fue tal que incluso, tras las familias conectar decenas de aires acondicionados y ventiladores, hubo una sobrecarga de energía que, a decir de CNEL, fue la causante de una serie de apagones.

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Laura Hermenegildo, de 67 años, lo corrobora y culpa al que denomina “un brote de calor extremo” de su deterioro en la salud.

En pleno Día de la Madre, sintió agotamiento, mareo y fatiga. “No pude disfrutar y preocupé a todos. Llamaron al médico. ¿Sabe lo que tenía? Un deterioro en todo el cuerpo que había actuado en efecto dominó por el bendito calor”, explica, al reconocer que toma más agua que una atleta.

Clima Guayaquil
Necesidad. Los habitantes hacen paradas en las gasolineras de Guayaquil para mojarse el rostro y la cabeza, y lograr así aplacar en algo el calor y la humedad.Álex Lima
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Karla Cruz y Daniela Mejía dicen estar hartas de amanecer malhumoradas. “Aquí te levantas mal genio por el calor o porque la cuenta de luz sabes que te saldrá carísima. Qué insoportable”, piensa Cruz, quien como la mayoría despierta no por los rayos de sol, ni porque debe ir a trabajar, sino “por el insoportable calor que no permite ni descansar”.

“Dios mío, Guayaquil. ¿Cuántas veces quieres que me bañe?”, se pregunta el ciudadano José Antonio Casquete, quien como Mario Véliz, de Los Ceibos, se queja de pasar más tiempo en la ducha que en cualquier otra parte.

“El fin de semana, me bañé cinco veces. Ni en la pandemia me pasó esto. Ahora me he comprado hasta un abanico. Esto ya es otro nivel”, dice entre risas.

El especialista en medicina general Daniel Samaniego asegura que en su consultorio, ubicado en la Kennedy, sí ha recibido pacientes afectados por la temperatura. “No puedo decir que somos víctimas de una ola de calor, porque lo que vive Europa o Estados Unidos, por ejemplo, es otro escenario, uno que hasta mata; sin embargo, sí hay afectados”, reconoce, al advertir que ha atendido niños con insolación, piel enrojecida y adultos con dolores de cabeza.

Freddy Pow Chon Log, especialista en cardiología del hospital Luis Vernaza, advierte que estos “golpes de calor” que la ciudadanía está experimentando, pueden causar daños en el organismo, especialmente en bebés, niños de hasta 4 años, personas de 65 años en adelante o enfermas.

CNEL tiene cobros excesivos y el servicio es malo. Además, cómo puede pedir a Guayaquil que no prenda el aire o se limite en tiempo, si lo que vivimos todo el día es insoportable.

Roxana Maldonado
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Aunque aclara que no ha sido testigo de un repunte de perjudicados en su consultorio, alerta que sí son varios los ciudadanos que han acudido con malestar. “Hay quienes toman diuréticos y no se hidratan, o quienes transpiran mucho, que están siendo afectados porque se pueden hipotensar. Pasa igual con quienes padecen diabetes o tienen fallas cardíacas, toman determinados medicamentos y al no hidratarse, afectan a su organismo. La temperatura influye porque la sensación térmica, al hacer que nuestro sistema se deshidrate, contrae al riñón para poder retener más líquidos y eso deteriora la función renal. Genera o incrementa las lesiones. Por eso hay que tomar precauciones. El golpe de calor puede llevar a la muerte o algún tipo de discapacidad en menos de 24 horas si no se trata a tiempo”, alega.

Clima Guayaquil
Los abanicos, al igual que los paraguas, se han convertido en la moda obligada en Guayaquil.Miguel Canales Leon

Sobre el número de afectados que los hospitales del Puerto Principal han registrado en la que va del año en Guayaquil o la Zona 8, EXPRESO le consultó al el Ministerio de Salud Pública (MSP), pero hasta el cierre de esta edición no contestó. Tampoco respondió sobre qué está haciendo la entidad, más allá de campañas informativas, para ayudar a quienes viven en la calle o los adultos mayores que conviven gran parte del día en ella; ni confirmó si se han reportado muertes por brotes de calor en los últimos años.

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“Salud, como siempre, nunca responderá y mientras tanto viviremos más tiempo en la ducha. Que nadie se queje si me lanzo a las piletas. Si ven nadando a alguien en un día caluroso, les adelanto que seré yo: Rubén Villavicencio”, sentencia el guayaquileño, de 23 años.