Ecuador cierra su participación en el Mundial de Cheerleading con una rutina sólida en Orlando
Aunque no alcanzó el podio, Ecuador destacó en la final del Mundial ICU con una rutina de alto nivel, marcada por sincronización y entrega total

El equipo femenino de Ecuador busca medalla en Orlando.
Lo que debes saber
- Ecuador compitió en la final All Girl Elite nivel 6 del Mundial ICU en Orlando, una de las categorías más exigentes del cheerleading internacional.
- La rutina destacó por su energía, sincronización y ejecución técnica, resultado de una planificación estratégica enfocada en maximizar el puntaje.
- Aunque no ingresó al podio, el equipo cerró con una presentación sólida y una sensación compartida: haberlo dado todo en la pista.
La selección de la Federación Ecuatoriana de Cheerleading finalizó su participación en el Mundial de Cheerleading y Performance Cheer de la International Cheer Union (ICU), en Orlando, Florida, tras competir en la exigente categoría All Girl Elite nivel 6, una de las más complejas del certamen.
Aunque Ecuador no logró ingresar al podio en esta edición, su presentación destacó por la energía, la precisión y la conexión del equipo durante los cerca de dos minutos de rutina.
Lea también|Juegos Suramericanos de la Juventud 2026: Ecuador logra 11 medallas de oro
Una ejecución marcada por la sincronización
El equipo se presentó a las 12:58 (hora de Ecuador) frente a delegaciones como Francia, República Checa, Costa Rica, España, Grecia, Países Bajos, Eslovenia y Filipinas, en una de las finales más competitivas del torneo.
Desde el inicio, Ecuador mostró carácter al ingresar coreando el nombre del país. El arranque estuvo acompañado de un salto firme que marcó el ritmo de la rutina, seguido de una ejecución coordinada de acrobacias y transiciones al compás de la música.
Los movimientos aéreos y la sincronización grupal fueron parte de los elementos más consistentes en la presentación, en una categoría donde el nivel 6 —junto al nivel 7— representa el máximo grado de dificultad técnica.

Coreografía y acrobacias coordinadas reflejaron la fuerza del equipo.
Lea también|Cholitas skaters: Las mujeres que revolucionan Bolivia sobre cuatro ruedas y en pollera
Estrategia y preparación detrás de la rutina
La propuesta ecuatoriana respondió a una planificación enfocada en el puntaje. Como explicó Génesis Casanova,una de las integrantes “cada parte está hecha de manera estratégica para alcanzar el mayor puntaje posible”, en función de las habilidades del equipo.
Este proceso incluyó el respaldo técnico de la federación, que —según la atleta— “consigue coreógrafos extranjeros, invierte en capacitaciones para los coaches y busca que todo dentro de la rutina sume puntos”, con el objetivo de competir al más alto nivel.
Deportes
Ecuador busca el podio en cheerleading femenino en el Mundial ICU en Orlando
Valeria Alvear
Durante la ejecución, la cohesión interna fue clave. Casanova señaló que el equipo se mantuvo enfocado en sostener la energía: recordarse “que sí podemos, que no soltemos, no aflojemos”, a través de palabras de aliento, conteo y apoyo constante.

La rutina combina dificultad, limpieza y energía escénica.
Más allá del resultado: una experiencia de alto nivel
Para las deportistas, la participación no se limita al resultado final. La competencia también representa un proceso de crecimiento personal y colectivo. “No se trata solamente del resultado, sino de superarte a ti misma”, expresó Casanova, quien destacó que la mayor satisfacción está en “superar tus miedos”.
La atleta también subrayó la entrega durante la rutina: “dejé todo en la pista, lo hice con el corazón”, una sensación compartida por el equipo al finalizar la presentación.
El cierre estuvo cargado de emoción. Casanova recordó ese momento con la certeza de que, más allá del resultado, “todas dimos todo”.
Un paso más en el desarrollo del cheerleading ecuatoriano
La participación en este tipo de escenarios internacionales forma parte del proceso de consolidación del cheerleading ecuatoriano. Más allá de la posición final, el equipo suma experiencia en una de las competencias más exigentes del mundo, frente a selecciones con mayor trayectoria.
El reto ahora será capitalizar lo aprendido y continuar elevando el nivel competitivo del país en futuras ediciones.