
César Farías en Barcelona SC: el plan para 'limpiar' la plantilla
La dirigencia de Barcelona SC hizo la limpia antes del arribo del DT y apuntó al proyecto 2026
El 21 de enero de 2026 no fue un día cualquiera en Puembo. No hubo fuegos artificiales ni discursos grandilocuentes, pero sí una señal clara: César Farías ya estaba al mando de Barcelona SC. El entrenador venezolano llegó cuando la casa ya había sido barrida. La dirigencia hizo la limpia antes de abrirle la puerta: el camerino quedó sin ruidos, sin nombres que ya no encajaban en el proyecto 2026.
Farías, que venía trabajando a la distancia, encontró un equipo depurado. Algunos sabían que su ciclo estaba terminado por conflictos internos; otros, porque el rendimiento no alcanzó. Cuando el DT pisó el complejo, ya no estaban Octavio Rivero, Ignacio de Arruabarrena, Janner Corozo, Javier Arreaga y varios más. El mensaje fue directo: en Barcelona no hay espacio para la duda.

Farías y sus ganas de poder estar en Barcelona SC
Lo que sí encontró fue una base nueva, moldeable. José Gabriel Cevallos llegó para custodiar el arco; Carlos Medina, Brian Quintero y Javier Báez aparecieron como opciones en la zaga; Jonathan Perlaza y Jonnathan Mina para recorrer la banda; Jordán Medina y Tomás Martínez para dar orden en la mitad; y Sergio Núñez como carta ofensiva.
Farías habló con emoción y memoria. “No es un paso cualquiera”, dijo. “Es una responsabilidad con la historia de este gigante de América”. Recordó a su padre en aquella final de Libertadores ante Vasco da Gama y a ese Barcelona campeón en Brasil que marcó su adolescencia. Para él, esto no es solo fútbol: es herencia.

El DT quiere una hinchada que juegue. Que no sea público, sino parte del equipo. Y dejó abierta una ilusión más: Darío Benedetto. Lo dirigió joven en Tijuana y no escondió el deseo. “Sería el muñeco que le regalaríamos al pueblo”, soltó. En Barcelona, la reconstrucción ya empezó, y Farías llegó para ponerle alma.
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