
UNIR transforma acceso al agua en comunidades rurales ecuatorianas
EDUWASH, iniciativa de UNIR junto a aliados locales, combina filtros, inteligencia artificial y formación en hogares rurales
El acceso al agua segura continúa siendo uno de los desafíos más urgentes en las zonas rurales del Ecuador, especialmente en comunidades de la Sierra, donde las condiciones geográficas y las limitaciones estructurales inciden directamente en la calidad de vida de sus habitantes. En el marco del Día Mundial del Agua, el proyecto EDUWASH, emerge en Guaranda como una respuesta concreta a esta problemática, beneficiando a cerca de 1.500 personas y posicionando el acceso a agua limpia como un eje fundamental para la salud y el desarrollo social.
Agua segura: una deuda histórica en comunidades rurales
En el país, la magnitud del problema es evidente: casi el 20% de las fuentes de agua están contaminadas, cifra que se eleva al 30% en los puntos de consumo doméstico debido a prácticas inadecuadas de almacenamiento y manipulación. Esta realidad, muchas veces invisibilizada, está estrechamente vinculada con la persistencia de enfermedades gastrointestinales y con la desnutrición crónica infantil, una condición que no solo responde a la falta de alimentos, sino también a la calidad del agua, el saneamiento y los hábitos de higiene en el hogar.
Frente a este escenario, EDUWASH, financiado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y desarrollado en alianza con la Fundación REDNI y la Universidad Estatal de Bolívar, ha intervenido directamente en 367 hogares rurales a través de la estrategia educativa “Agua para Crecer”. La propuesta combina ciencia, tecnología y educación con un enfoque comunitario, adaptándose a las realidades locales para generar cambios sostenibles.
Sin embargo, el camino no estuvo exento de desafíos. La dispersión geográfica de las viviendas complicó la logística del proyecto, especialmente en la recolección de muestras de agua antes y después de la intervención. “El principal desafío fue la dispersión geográfica de las viviendas, que hizo especialmente compleja la realización de visitas domiciliarias”, explicó Pilar Villena, investigadora líder del proyecto a Diario EXPRESO. A pesar de ello, la articulación entre actores locales, académicos y comunitarios permitió avanzar con éxito.
Acceso a agua limpia redefine la salud en la Sierra
El impacto del proyecto va más allá de la infraestructura. Uno de los aportes más relevantes ha sido evidenciar la relación directa entre agua segura y nutrición infantil. "Tenemos la responsabilidad de que nuestros usuarios consuman agua segura. Por eso apoyamos la implementación, el seguimiento y el uso adecuado de las herramientas para que los hábitos de filtrar, hervir y almacenar se mantengan y puedan crecer los niños con una vida más saludable", asegura la doctora Patricia Llisigupa, parte del proyecto.
El consumo de agua contaminada provoca infecciones recurrentes que afectan la absorción de nutrientes, especialmente durante los primeros mil días de vida, una etapa clave en el desarrollo humano. Esta comprensión ha permitido replantear el enfoque tradicional de la desnutrición, integrando factores de saneamiento e higiene como determinantes esenciales.
En términos prácticos, las familias participantes recibieron filtros domésticos para purificar el agua, junto con materiales educativos adaptados como cuentos ilustrados, carteles y recursos visuales. "Es muy importante el recibir el filtro, por lo que pensamos que el agua es limpia, pero en realidad no es así. Viene con muchos microbios, muchos parásitos también. Y con el filtro que nos regaló, pues estamos más seguros", asegura Elizabeth Agualongo, parte de la comunidad Visote-San Simón.
A esto se suma un componente innovador: el uso de un agente basado en inteligencia artificial que interactúa con los hogares, brindando orientación sobre prácticas como el lavado de manos, el almacenamiento seguro del agua y la resolución de dudas cotidianas.

“La tecnología por sí sola no genera cambios de comportamiento”, sostiene Villena, al explicar que el éxito del proyecto radica en la combinación de herramientas tecnológicas con procesos educativos y acompañamiento continuo. De hecho, dos de cada tres hogares han recibido información a través de este agente de IA, lo que evidencia una alta aceptación y apropiación por parte de las comunidades.
Los resultados iniciales son contundentes. La presencia de bacterias peligrosas en el agua se redujo del 63% al 19%, además de eliminarse parásitos como Giardia. Esto se traduce en una disminución significativa de enfermedades gastrointestinales y en una mejora integral de la salud familiar. “El acceso universal a agua segura puede cambiar vidas; no solo previene enfermedades transmisibles, sino que abre caminos reales hacia una mejor nutrición infantil”, enfatiza la investigadora.
La lucha por agua segura en el Ecuador profundo
El acompañamiento continuo ha sido clave para consolidar estos resultados. A través del agente de inteligencia artificial, las familias pueden resolver dudas en tiempo real y reforzar los aprendizajes adquiridos, lo que permite sostener los cambios en el tiempo. Este seguimiento también ha sido fundamental para desmontar mitos y creencias en torno al agua, que en muchos casos dificultaban la adopción de prácticas seguras.
Actualmente, el proyecto entra en una fase decisiva: evaluar si las mejoras logradas se mantienen a largo plazo. El equipo analizará si las familias continúan utilizando correctamente los filtros y aplicando los hábitos promovidos. Confirmar esta sostenibilidad será determinante para valorar la posibilidad de replicar el modelo en otras regiones del Ecuador.
De cara al futuro, EDUWASH plantea un camino basado en la articulación. La colaboración entre comunidades, instituciones públicas, organizaciones sociales y el ámbito académico será clave para ampliar el impacto.