
Talleres vacacionales: un aliado para desarrollar la independencia infantil
Las cursos deportivos, artísticos o académicos son importantes para construir la autonomía, seguridad y habilidades sociales.
Se aproximan las vacaciones escolares de la Costa y con ellas una duda que se repite en muchos hogares: ¿qué hacer con los hijos? Frente al escenario de niños aburridos, pasando horas frente a pantallas o sin una actividad definida, muchos padres optan por inscribirlos en distintos cursos vacacionales. Pero hoy estos espacios van mucho más allá de “mantenerlos ocupados”.
Más que llenar el tiempo libre tras el año escolar, se convierten en escenarios donde pueden explorar intereses, descubrir talentos y comenzar a desenvolverse fuera del entorno habitual.
La evidencia científica respalda esta mirada. Investigaciones publicadas en la revista BMC Pediatrics indican que la autonomía, entendida como la capacidad de influir en lo que ocurre en la propia vida, se relaciona con una mejor calidad de vida en la infancia y adolescencia, con efectos positivos en el bienestar y desarrollo personal.
En este contexto, especialistas consultadas por SEMANA coinciden en que las actividades recreativas guiadas pueden marcar la diferencia para fortalecer la independencia. Al participar en talleres fuera del aula tradicional, los niños empiezan a asumir pequeñas responsabilidades, tomar decisiones propias y confiar en sus capacidades. Estas experiencias impactan directamente en su desarrollo emocional, social y en su seguridad personal.
Diversión y autonomía
Para la psicopedagoga y magíster en neuropsicología en la UNIR, Gina Orellana, los cursos vacacionales pueden convertirse en aliados clave del desarrollo. “Son mucho más que una forma de ocupar el tiempo libre. Son espacios que les permiten desenvolverse sin ayuda de sus padres y por ende, ganar seguridad en sí mismos. Se refleja desde el hecho de aprender a organizar sus materiales, cumplir horarios, seguir normas y asumir responsabilidades que fortalecen su autonomía”.
Desde su experiencia, resalta los cambios positivos en los niños que pasan por estos entornos. “Además de sentir que son capaces, desarrollan pasión por actividades como el deporte o el arte y, en muchos casos, continúan con estas actividades a largo plazo. Algunos incluso llegan a competir o formar parte de equipos”.
Ese impacto individual tiene también un fuerte componente social y emocional. La especialista destaca que la interacción en estos talleres permite que los chicos “aprendan a desenvolverse en ambientes nuevos, habilidad que luego se refleja en su vida cotidiana, en la escuela y, a largo plazo, en la vida adulta”.
Pero, ojo, no todo el rol recae en los docentes. “Es fundamental fomentar la autonomía también desde casa, en actividades cotidianas como el aseo, la alimentación o la vestimenta. Aunque no sea perfecto al inicio. Es importante guiarlos pero no hacer las cosas por ellos”.
¡Cuidado con sobreexigir!
Orellana advierte que, aunque muchos vacacionales se eligen con la intención de potenciar el desarrollo de los niños, “el exceso también puede generar efectos negativos y los niños pueden mostrar señales de agotamiento físico y emocional”.
En ese sentido, recalca que los talleres son positivos, pero nunca deben reemplazar el tiempo de juego libre, ya que este es fundamental en la etapa infantil.
La especialista también destaca la importancia de involucrar a los niños en la elección de estos cursos. Según explica, esto permite que conecten con sus intereses reales y fortalece su sentido de independencia. “Estas actividades no se deben percibir como una obligación, sino como una experiencia que el niño elige y disfruta”, sostiene.

En niños con TDHA y autismo
En el caso de niños con TDAH u otras condiciones del neurodesarrollo, los cursos vacacionales también pueden representar un apoyo importante en su autonomía.
La psicóloga Melissa Méndez con estudios en la UNIR, y experiencia en terapias con niños y adolescentes neurodivergentes, destaca que la estructura y las rutinas les ayudan especialmente en la organización. “Aprenden a organizar actividades, tiempos de tarea y descanso, y eso luego puede replicarse en casa y en el colegio”. Sin embargo, recalca que la elección del curso debe responder al diagnóstico del niño. “El centro debe ser especializado y estar orientado a sus necesidades, no solo ser recreativo”, afirma.
Además, esta exposición favorece la seguridad personal. “Empiezan a ver que pueden hacer cosas solos. Están acompañados por un adulto que guía, pero no hace todo por ellos, y eso fortalece su confianza”, añade.
La psicóloga subraya también el rol clave de los padres en este proceso. La actitud adulta puede marcar la diferencia entre limitar o potenciar el desarrollo. “Los niños necesitan atravesar la incomodidad inicial para adaptarse y luego sentirse seguros y más independientes”, indica.
¿Qué aporta cada vacacional?
- Deportivos: Fortalecen hábitos saludables, disciplina y trabajo en equipo. Los niños aprenden a seguir reglas, organizar tiempos y asumir retos físicos, lo que impulsa su autonomía corporal y seguridad para desenvolverse solos en actividades grupales.
- De naturaleza: Promueven el respeto por el entorno, la curiosidad y el aprendizaje a través de la exploración. Favorecen la independencia porque los niños desarrollan confianza para moverse en nuevos espacios, observar, investigar y tomar pequeñas decisiones.
- Arte: Fortalecen la expresión emocional, la imaginación y la identidad personal. Potencian la autonomía ya que el niño aprende a crear desde sus propias ideas, confiar en su criterio y expresar lo que piensa o siente sin depender de otros.
- Idiomas: Mejoran la comunicación y la adaptación a nuevos entornos culturales. Impulsan la independencia social al ganar seguridad para expresarse, interactuar con otros y resolver situaciones comunicativas por sí mismos.
- Académicos o de refuerzo: Mantienen activo el hábito de aprendizaje sin la presión escolar tradicional. Estimulan la autonomía en el estudio, ayudando a organizar tareas, manejar tiempos y asumir responsabilidad sobre su propio proceso de aprendizaje.
¿Quieres leer más contenido de calidad y sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!