
Nuevas especies de plantas endémicas del Ecuador son parte de lista internacional
Investigador ecuatoriano participa en actualización internacional de la familia Lecythidaceae en Inglaterra
En los bosques tropicales de América aún existen especies que la ciencia no ha registrado oficialmente. Mientras la deforestación avanza y los ecosistemas cambian aceleradamente, un grupo de investigadores trabaja para actualizar el conocimiento de una familia de árboles clave para la biodiversidad regional. Desde Ecuador, el docente investigador Xavier Cornejo, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Guayaquil, forma parte de ese esfuerzo internacional junto al botánico Ghillean T. Prance, del Real Jardín Botánico de Kew, en Londres, Inglaterra.
Especies endémicas de membrillo ecuatoriano son parte de la lista
El proyecto se centra en la actualización del suplemento de la familia Lecythidaceae para Flora Neotropica, una obra de referencia en botánica. “La información que existía hasta los años noventa quedó desactualizada; hoy contamos con nuevas especies y estudios moleculares que obligan a reorganizar todo”, explica Cornejo. Las primeras grandes revisiones fueron publicadas en 1979 y 1992 por Prance y Scott Mori, quienes sistematizaron el conocimiento disponible en ese momento.
La familia Lecythidaceae incluye árboles emblemáticos de los bosques tropicales como los membrillos Gustavia pubescens y Gustavia angustifolia. “Otros son la familia de la nuez del Brasil, de la bola de cañón amazónica”, detalla el investigador. Su importancia ecológica es notable, pues muchas de estas especies forman parte estructural de los bosques húmedos y sostienen cadenas alimenticias complejas.

Nuevas especies en los bosques ecuatorianos
Con el paso de las décadas, el número de especies conocidas creció considerablemente. “Desde la última publicación se han descubierto alrededor de 40 nuevas especies en América tropical”, señala Cornejo. A esto se sumaron estudios moleculares recientes que permitieron reclasificar géneros, rescatar nombres antiguos y proponer nuevas categorías taxonómicas.
En febrero de 2026, el equipo publicó dos nuevas especies de Lecythidaceae registradas en Ecuador. La la hoja de Grias portillae, una nueva especie de árbol del noroccidente de Ecuador y también Scottmoria albomarginata, nueva especie endémica de la costa. “Eso demuestra que todavía hay mucho por descubrir; nuestros bosques no están completamente estudiados”, afirma. Para él, cada descripción científica es una evidencia más de la riqueza natural del país.
El trabajo de campo es uno de los pilares de la investigación. “Hay que ir árbol por árbol”, enfatiza Cornejo. Explica que no basta con revisar ejemplares de herbario; es indispensable observar flores y frutos en estado fresco, analizar su anatomía interna y evitar mezclar especies similares. “Si no ves los detalles internos, puedes equivocarte fácilmente”.

La conservación como tarea de todos los ecuatorianos
La fenología —es decir, los periodos de floración y fructificación— representa otro gran desafío. “Hay que saber exactamente cuándo florece cada especie; a veces regresamos varias veces al mismo sitio hasta encontrar el material que necesitamos”, comenta. Además, reconoce que las condiciones de acceso y seguridad en ciertas zonas pueden complicar el trabajo de campo.
Más allá de la clasificación científica, Cornejo insiste en la relación directa entre taxonomía y conservación. “No se puede conservar lo que no se conoce”, recalca. Señala que muchas especies pueden ser endémicas de una sola región y desaparecer antes de ser registradas si no se realizan estudios rigurosos.
Finalmente, envía un mensaje a las nuevas generaciones interesadas en la botánica. “Hay que leer mucho, ser persistente y dominar el inglés; en nuestra área es tan importante como un Ph.D.” Y concluye: “Las especies están aquí, las tenemos nosotros; el reto es estudiarlas y comunicarlas al mundo para poder protegerlas”