Fundación Santiago de Guayaquil
La Fundación Santiago de Guayaquil prepara nuevos proyectos gerontológicos, educativos y comunitarios para fortalecer la convivencia y acompañar a los sectores más vulnerables.Cortesía

Fundación Santiago de Guayaquil alista nuevos proyectos sociales para 2026

FSG tendrá más alianzas, voluntariado y una plataforma de teleeducación que busca mejorar la competitividad

En un país que busca recuperar la confianza y reconstruir vínculos comunitarios, la Fundación Santiago de Guayaquil proyecta un 2026 marcado por nuevas alianzas y servicios sociales que apuntan directamente a las brechas más urgentes. Su representante, Roberto García Vacacela, explica que este año iniciarán la operación del Centro Gerontológico y la Clínica Veterinaria, un proyecto desarrollado junto a la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG)

Un espacio para acompañar a los más vulnerables

“Son espacios pensados para acompañar de forma digna a las personas mayores y, al mismo tiempo, fomentar una cultura de cuidado y responsabilidad hacia los animales”, señala. Estas iniciativas forman parte de un modelo de intervención que busca fortalecer la convivencia y ofrecer soporte en los territorios donde la vulnerabilidad se expresa con más fuerza.

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García reconoce que las brechas sociales seguirán existiendo, pero el desafío está en generar mecanismos que permitan enfrentarlas de forma coordinada. “Nuestro reto, más allá de identificarlas, es lograr que el gobierno, el sector productivo y los generadores de conocimiento colaboremos de manera real para disminuirlas. Lamentablemente, esto no es sencillo y requiere voluntad política y reformas profundas a normativas vigentes”, afirma. Desde esta lectura, la fundación actúa como articuladora entre sectores que históricamente han trabajado de manera fragmentada, buscando convertir esa articulación en impacto medible.

La fuerza del voluntariado para una sociedad más justa

El trabajo del voluntariado ocupa un lugar central en esa recomposición social. Para Vacacela, los voluntarios representan un motor silencioso pero indispensable: “El voluntariado es una manera de expresar compromiso con la creación de una sociedad más justa y equitativa; es un pilar fundamental para cualquier proceso de recomposición social”. Aunque reconoce que la labor es dura, subraya que los resultados positivos en sectores vulnerables demuestran que este esfuerzo vale la pena. El principal aprendizaje que deja este año, dice, es que aún queda mucho por hacer y que las organizaciones deben abrir más espacios de colaboración para que la ciudadanía participe activamente.

Una plataforma de teleeducación en alianza con la DASE

Pensando en 2026, la Fundación Santiago de Guayaquil prepara una estrategia intersectorial más amplia. García adelanta una iniciativa emblemática: el lanzamiento de la plataforma de teleeducación “Apprendamos”, en alianza con la DASE (Empresa Pública de Acción Social y Educación), que ofrecerá capacitación gratuita en emprendimiento, innovación, finanzas y marketing. “La idea es brindar herramientas reales que mejoren la competitividad de las personas y que les permitan transformar su calidad de vida”, explica. Para la fundación, la reconstrucción del tejido social pasa no solo por la asistencia, sino también por el acceso al conocimiento, la formación continua y la creación de oportunidades que devuelvan a la ciudadanía la capacidad de proyectarse hacia el futuro.

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