Beatriz Bencomo | Reimaginar
Ana María Raad fundó Reimagina en 2020, cuando las escuelas cerraron y nadie sabía qué hacer
La semana pasada escribí que la Gen Z tiene, posiblemente, el mayor potencial bruto de la historia. Terminé diciendo que la conversación apenas empezaba. Hoy cumplo.
En esta misma página, el lunes pasado, Modesto Gerardo Apolo dedicó su columna a la regulación de la IA y las redes para menores de edad. No nos pusimos de acuerdo. Yo hablé de síntomas, él de marcos legales. Días antes, Ramón Sonnenholzner planteaba en la radio que a lo largo de la historia el ser humano ha ido reemplazando habilidades por tecnología, acelerando procesos, y que quizás la IA termine liberando capacidades cognitivas en beneficio de las espirituales. Y desde Chile y Ecuador, una antropóloga con raíces en ambos países lleva años haciendo lo que otros apenas discuten. Pude sentir un ecosistema de voces que, desde el pensar y desde la práctica, ya trabajan por esto. Es una conversación sobre civilización.
Ana María Raad fundó Reimagina en 2020, cuando las escuelas cerraron y nadie sabía qué hacer. No un programa ni una app: un ecosistema de 80 organizaciones en siete países articuladas para responder lo que las instituciones no respondían. En enero recibió en Davos el Premio de Innovación Social del Foro Económico Mundial. Pero el premio no es la historia. La historia es lo que pasa adentro. Reimagina parte de una premisa que incomoda: la tecnología sin pedagogía es ruido. Invertir en pantallas sin cambiar el método es decorar una fábrica del siglo XIX con luces LED. Para eso crearon AprendoLab: una plataforma gratuita que con inteligencia artificial personaliza rutas de formación para cada docente según su contexto. Más de un millón ochocientos mil profesores han pasado por las distintas plataformas de Reimagina.
Estamos angustiados frente a lo que no comprendemos. Ana María se ocupa de ello desde la práctica. Ramón y Modesto lo ponen en discurso. Y muchas voces más se movilizan cada día en las grandes preguntas que nos desvelan. Hoy tenemos como nunca la capacidad de salir del automático y habitar los espacios donde se piensa de verdad. Ese es nuestro potencial bruto: reimaginar el mundo. El tuyo también. En mis redes, escúchalo en la propia voz de Ana María Raad y Ramón Sonnenholzner.