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Un estilo de vida saludable debe ser aquel donde el aprendizaje nunca termineFREEPIK

Aprender algo nuevo: el mejor escudo para que tu memoria no envejezca

Descubre cómo los libros, los idiomas y la curiosidad pueden retrasar el Alzheimer hasta por cinco años

¿Alguna vez has sentido esa chispa de alegría al terminar un libro o al entender finalmente una frase en otro idioma? Esa curiosidad que nos mueve no solo enriquece el alma, sino que, según la ciencia, es el ingrediente secreto para mantener nuestra mente joven y protegida con el paso del tiempo. Consiste en abrazar un estilo de vida donde la curiosidad permanezca siempre encendida y el aprendizaje sea el motor constante que nos acompañe en cada una de nuestras etapas.

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Un reciente y esperanzador estudio publicado en la revista Neurology ha revelado que mantener una mente activa a lo largo de toda la vida está estrechamente relacionado con un menor riesgo de desarrollar Alzheimer. La investigación, que siguió a casi 2.000 adultos durante un promedio de ocho años, encontró que quienes se sumergieron en actividades intelectualmente estimulantes desde la infancia hasta la vejez mostraron una salud cognitiva mucho más robusta.

Lo más fascinante de este hallazgo es el impacto real en el tiempo. Aquellas personas con los niveles más altos de enriquecimiento cognitivo lograron retrasar la aparición del Alzheimer en cinco años y el deterioro cognitivo leve en hasta siete años, en comparación con quienes tuvieron menos actividad mental. Es como si, al aprender, estuviéramos regalándole a nuestra memoria un valioso tiempo extra de lucidez.

Hábitos sencillos para nutrir tu reserva cognitiva

La doctora Andrea Zammit, autora del estudio, destaca que nuestra salud mental en la etapa adulta está fuertemente influenciada por la exposición a entornos estimulantes. No importa en qué etapa de la vida te encuentres, siempre hay algo que puedes hacer:

  • En la niñez y juventud: Fomentar el hábito de la lectura, tener acceso a periódicos y mapas en casa, y dedicar al menos cinco años al aprendizaje de un idioma extranjero.
  • En la edad madura: Mantener activa la tarjeta de la biblioteca, visitar museos con frecuencia y rodearse de recursos como diccionarios o suscripciones a revistas.
  • En la etapa dorada: Dedicar tiempo a leer, escribir cartas o diarios y disfrutar de juegos de mesa que desafíen el ingenio. 

Aunque los científicos aclaran que este estudio muestra una asociación y no una prueba definitiva de causa y efecto, los resultados son sumamente alentadores. Incluso en personas que ya presentaban cambios físicos en el cerebro asociados al Alzheimer, como la acumulación de ciertas proteínas, aquellos que se mantuvieron mentalmente activos conservaron mejores habilidades de pensamiento y memoria antes de fallecer.

Invertir en educación y en espacios como bibliotecas públicas no es solo un tema académico; es una apuesta por nuestra salud futura. Así que, la próxima vez que te sientas tentado a aprender un nuevo pasatiempo o a abrir ese libro que tienes pendiente, hazlo con la certeza de que le estás dando a tu cerebro el mejor abrazo posible. La curiosidad es, sin duda, medicina para el espíritu.

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