La Chala inundación
El nivel del agua en algunas zonas del recinto sobre pasa el metro y medio.JOSUE ANDRADE

"Vivimos con el agua hasta el cuello por las lluvias", el grito del recinto La Chala

Los comueros relataron a EXPRESO la crisis que viven en Los Ríos. Casas inundadas y afectaciones de salud, denuncian 

A pocos metros de la carretera principal, pero aislado como si estuviera en otro mundo, el recinto La Chala vive uno de los momentos más duros de su historia. Las lluvias del invierno han convertido este pequeño poblado rural, ubicado entre Jujan y Babahoyo, en una comunidad rodeada de agua, donde las viviendas están al borde del colapso, el trabajo se ha detenido y salir o entrar caminando se volvió imposible.

A menos de un kilómetro de la carretera estatal se levanta este recinto habitado por alrededor de 30 familias, una comunidad que empezó a formarse hace unos veinte años en la frontera de la provincia de Los Ríos y Guayas

Aunque las casas pueden verse desde la vía, llegar hasta ellas es hoy una travesía que solo se puede hacer en canoa. Las inundaciones cubrieron el camino y transformaron los accesos en una especie de canal improvisado.

Ya estamos algo preparados porque cada invierno es lo mismo”, comenta Juliana Cabrera, una de las líderes del sector mientras guía al equipo periodístico en una pequeña embarcación. 

Con resignación, invita a recorrer el lugar para comprender la magnitud de la crisis. “Vengan a conocer, porque ningún lado está tan golpeado como nosotros”, dice mientras rema hacia el interior del poblado.

Un recinto donde el invierno no se va

Jujan

Crisis en la vía Jujan-Babahoyo convierte carretera en balneario

Leer más

El trayecto hacia las primeras viviendas dura cerca de diez minutos en canoa, pese a la corta distancia desde la carretera. Durante el recorrido, la dirigente explica que desde enero el ingreso peatonal dejó de ser posible. “Todo se inundó. Aunque haya días sin lluvia, el agua no baja. Luego vuelve a llover y todo empeora otra vez. Esto seguirá así por lo menos hasta mayo”, relata.

Las consecuencias golpean directamente la vida cotidiana. El agua entra a las casas, deteriora muebles y electrodomésticos, y dificulta cualquier actividad laboral. Muchas familias dependen de pequeñas labores agrícolas o trabajos informales que se vuelven imposibles cuando el terreno permanece cubierto de agua durante semanas.

“Vivimos con el miedo de que el agua se lleve nuestras casas”, añade la mujer, quien además explica que no todas las familias cuentan con canoas para movilizarse, por lo que algunos vecinos dependen de la ayuda de otros para poder salir en caso de emergencia.

Recinto La Chala
Los moradores de La Chala piden ayuda de las autoridades.ALEX LIMA

“Vivimos con el agua hasta el cuello”

La gravedad del problema se hace evidente al llegar al corazón del recinto. Allí, el agua forma una especie de río improvisado que rodea las viviendas. Erick, un joven de 18 años, se sumerge en el agua para mostrar su profundidad.

“Vivimos con el agua hasta el cuello. El nivel pasa los dos metros. Es como vivir dentro de un río. Aquí cualquiera podría ahogarse”, comenta mientras emerge nuevamente a la superficie.

lluviass

Guía de zonas con mayor riesgo de inundaciones y deslizamientos en Guayaquil 2026

Leer más

Durante la visita periodística, el clima contrastaba con el escenario: el sol brillaba con intensidad y, según los residentes, llevaba más de 24 horas sin llover. Sin embargo, el recinto seguía completamente anegado.

En algunas zonas el nivel desciende lo suficiente para caminar, aunque el agua aún alcanza cerca de 60 centímetros de altura. Aun así, los habitantes advierten que el riesgo continúa. “Que el agua baje un poco no significa que estemos seguros. Sigue siendo peligroso para todos”, señala Carlos Adrián, otro morador. 

Mientras tanto, algunos niños aprovechan el calor para bañarse en lo que parece una piscina natural. Saltan, nadan y juegan como si estuvieran en una playa, aunque los adultos observan con preocupación.

Enfermedades, agua contaminada y animales peligrosos

Las inundaciones no solo afectan la movilidad o la economía del recinto. También han provocado un escenario de insalubridad que preocupa a los habitantes.

Una moradora explica que el agua estancada se mantiene durante meses y favorece la aparición de enfermedades. “Imagínese vivir rodeados de agua empozada tanto tiempo. Es imposible que no nos enfermemos”, dice indignada Estela Recalde 

Los síntomas son frecuentes entre los comuneros: gripes constantes, irritaciones en la piel y erupciones que afectan sobre todo a los niños. Muchos de ellos se bañan en el agua acumulada, pese a que los residentes aseguran que está contaminada.

Imagínese vivir rodeados de agua empozada tanto tiempo. Es imposible que no nos enfermemosEstela Recalde
​comunera afectada

“Esa agua es hedionda, tiene de todo. Pero los niños se meten porque no hay otra opción”, comenta la mujer.

El acceso a atención médica también es limitado. Según los pobladores, solo algunos logran trasladarse hasta centros de salud en Babahoyo, mientras que la mayoría opta por automedicarse o recurrir a remedios caseros.

A esto se suma otro peligro: la presencia de animales que llegan con el agua. Los residentes aseguran convivir con sapos, gusarapos, insectos e incluso serpientes.

“Solo en el último invierno hemos sacado al menos seis culebras. Algunas las matamos y otras las espantamos”, relata otra habitante. “Es demasiado peligro. Vivimos con miedo”.

FAMILIAS LA CHALA
Alrededor de 30 familias residen en el recinto La Chala.ALEX LIMA

Un pedido urgente de ayuda

Ante esta situación, los comuneros aseguran sentirse olvidados por las autoridades. Sin embargo, mantienen la esperanza de que este año la situación cambie.

Las intensas lluvias que afectan a Ecuador provocaron la muerte de tres personas entre el lunes 9 de marzo y martes 10 de marzo del 2026.

Emergencia por lluvias en Ecuador: 8 muertos y 25 ríos desbordados

Leer más

Todos los inviernos pedimos ayuda y nadie llega. Aunque sea que nos traigan alimentos o algún tipo de apoyo, porque la crisis es muy dura”, comenta una adulta mayor de 71 años que, por motivos de salud, evita salir de su casa durante toda la temporada lluviosa.

La líder del recinto insiste en el llamado a las autoridades locales. Pide que representantes de los municipios de Jujan o Babahoyo, así como autoridades provinciales, visiten el lugar y conozcan de cerca la situación.

Que vengan y vean cómo vivimos. Necesitamos que drenen el agua y que llegue ayuda humanitaria. No es digno vivir así”, expresa.

Tras más de una hora recorriendo el recinto, el equipo periodístico abandona el lugar en la misma canoa con la que ingresó.  “Ojalá que con esta nota algo cambie”, dice uno de ellos desde la orilla. “Lo único que pedimos es que no nos olviden”.

Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!