
Colegio de Médicos de Manabí: “La Federación Médica hoy no tiene dirigencia legítima”
Entrevista | El presidente del Colegio de Médicos de Manabí dice que el problema salarial requiere Ley de Carrera Sanitaria
El 8 de diciembre, delegaciones de colegios médicos de provincias como Loja, Pichincha y Tungurahua se reunieron con la vicepresidenta María José Pinto, para analizar la crisis del sistema sanitario. Los encuentros se realizaron por turnos, por falta de espacio. El Colegio de Médicos de Manabí enfatizó la aplicación de la Ley de Carrera Sanitaria y señaló que el Gobierno reconoce la falta de recursos.
Tras la publicación de este Diario que recogía un pronunciamiento atribuido a la Federación Médica Ecuatoriana (FME), en el que se advertía sobre la crisis del sistema hospitalario y se acusaba de omisión a dirigencias provinciales, el Colegio de Médicos de Manabí se contactó con este medio para solicitar una contrarréplica. En ese marco, EXPRESO dialogó con el presidente del Colegio, Washington Macías, para abordar ese comunicado y otros temas de coyuntura del sistema de salud.
¿Por qué, desde un pronunciamiento atribuido a la Federación Médica Ecuatoriana, se acusa a las dirigencias provinciales de omisión frente a la crisis del sistema de salud?
Esa acusación nos resulta incomprensible e inaceptable, porque proviene de una instancia que no tiene hoy legitimidad ni representación legal. La Federación Médica Ecuatoriana se encuentra en acefalía desde el 31 de diciembre de 2024, tras no haberse convocado a elecciones en abril de ese año, como lo resolvió la Asamblea Nacional de 2022, por lo que nadie puede hablar válidamente en su nombre. Además, los colegios médicos provinciales somos quienes conformamos la Federación, y aun así no hemos sido convocados ni escuchados. Quienes hoy se presentan como autoridades estarían usurpando funciones, situación observada por el Ministerio de Salud Pública. Cualquier intento de responsabilizar a los colegios resulta improcedente mientras no se regularice la institucionalidad mediante una autoconvocatoria legal.
Más allá de la controversia institucional, ¿qué propuestas concretas plantea el Colegio de Médicos de Manabí para enfrentar la sobrecarga laboral, los salarios rezagados y los problemas financieros que afectan al gremio médico?
El problema salarial es estructural: los médicos llevan más de una década sin incrementos reales. El aumento de ingresos que se dio estuvo ligado a la ampliación de la jornada de 4 a 8 horas, pero no correspondió a lo que establece la ley cuando se incrementa la carga horaria. En la práctica, el salario base se ha mantenido estancado, pese a mayores responsabilidades y exigencias.
La propuesta apunta a la aplicación de la nueva Ley de Carrera Sanitaria y su reglamento, con un escalafón similar al del magisterio, que valore experiencia, formación y especialización. Esto requiere respaldo presupuestario del Ministerio de Finanzas. Según se ha informado, ya existe una disposición presidencial para activar las partidas necesarias, por lo que el proceso está en marcha y dependerá de la asignación efectiva de recursos.
¿Cómo evalúa el desempeño de la vicepresidenta María José Pinto en el poco tiempo que lleva en el cargo, considerando los desafíos estructurales del sistema de salud?
Es un periodo todavía corto para una evaluación definitiva. Existen trabas internas en el propio Ministerio de Salud y una estructura que requiere cambios profundos, similares a los pendientes en la Seguridad Social. La gestión se vuelve más compleja ante la falta de recursos y la ausencia de reformas estructurales de fondo. El reto pasa por fortalecer la asesoría técnica y el rol de viceministerios y subsecretarías, con una estrategia de corto, mediano y largo plazo. Hoy se debe priorizar la eficiencia: obtener mejores resultados con recursos limitados. El liderazgo será clave para avanzar hacia una mayor satisfacción ciudadana.
La vicepresidenta y ministra encargada de Salud, María José Pinto, reconoce corrupción y desabastecimiento y señala trabas del Sercop, mientras expertos apuntan a fallas de planificación del MSP. ¿Dónde está el verdadero origen del problema?
El problema no es único ni aislado. Hay casos en los que las unidades de salud no logran una planificación adecuada, pero también existe un marco normativo que ha complicado la contratación pública. Se obligó a médicos a integrar comités de compras, asumiendo responsabilidades legales sin capacidad real de decisión, lo que generó presiones, temores y procesos poco eficientes.
Además, el centralismo y la falta de presupuesto profundizan la crisis. Los hospitales reciben recursos muy por debajo de lo que requieren para funcionar. Y se intenta manejar compras de forma centralizada, desconociendo la realidad local. Eso deriva en retrasos, sobreprecios y equipos mal asignados. La salida pasa por descentralizar, simplificar los procesos y garantizar presupuestos acordes a cada unidad.
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