
José Suing sobre su renuncia: "No significa que me equivoqué con Godoy"
El expresidente de la Corte Nacional asegura que su renuncia buscó proteger la institucionalidad del organismo
José Suing, expresidente encargado de la Corte Nacional de Justicia, explicó en Teleamazonas las razones de su renuncia y aclaró su relación con la nominación de Mario Godoy. “Era una necesidad institucional (...), ya las cosas llegaron a un nivel que lo que tenía que prevalecer es el tema de la institucionalidad”, dijo Suing.
El magistrado indicó que su decisión fue “personalísima” y que buscaba salvaguardar el funcionamiento de la Corte, pese a las dificultades en la titularidad de los jueces. Suing insistió en que la Corte Nacional sigue operando con sus seis salas, aunque reconoce que hay 10 titulares, 4 conjuces principalizados y 7 jueces temporales.
Situación actual de la Corte Nacional de Justicia
El expresidente destacó que los encargos se realizaron respetando la ley y los procedimientos del Código Orgánico de la Función Judicial. “No hay ningún encargo a dedo (...), se ha respetado en todo momento el debido proceso”, aseguró.
Sobre la posibilidad de errores en su gestión, Suing afirmó que renunciar no fue un error, sino una medida para proteger la institucionalidad de la Corte. Además, señaló que la elección de nuevos jueces y la integración del banco de elegibles son tareas urgentes que deben cumplirse para fortalecer la función judicial.
Nombramiento de Mario Godoy y responsabilidades
Respecto a Mario Godoy, Suing aclaró: “No diría que me equivoqué (...), espero que haya un pronunciamiento de la Asamblea sobre su grado de responsabilidad”.Detalló que la terna se formó siguiendo la Constitución y la ley, consultando varios profesionales y presentando los nombres al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, órgano encargado de la designación.
El expresidente reiteró que su renuncia fue para proteger la Corte, y no tiene resentimiento con sus compañeros. “Felizmente salgo por la misma puerta que entré (...), no tengo denuncia ni procedimiento pendiente”, dijo.
Elección de nuevas autoridades temporales
Sobre la próxima elección de presidente de la Corte, Suing indicó que no participará en la construcción de consensos. “No voy a participar (...), la Corte Nacional de Justicia no tiene autoridades titulares, por eso se procede a la figura del encargo”, explicó.
Detalló que el pleno necesita 12 jueces titulares para tomar decisiones, pero actualmente solo hay 10, por lo que se aplicó la resolución 3 del 2024 y se encargó la presidencia a la doctora Daniela Camacho. Suing enfatizó que no hubo selección “a dedo” y que tanto él como la doctora Tapia renunciaron para respetar la institucionalidad.
Garantías de imparcialidad en la transición
El expresidente explicó que se retiró de la sesión para desmitificar lecturas sobre influencia en la designación de autoridades. “Quiero que no quede duda (...), nunca me he interesado en quedarme de por vida en el encargo”, afirmó.
Sobre los candidatos a presidir la Corte, Suing consideró que cualquier persona habilitada podría asumir el cargo y liderar la unificación del organismo. Respecto a sus compañeros, reiteró que no tiene resentimientos. “Ninguno. En absoluto”, dijo, asegurando que la institucionalidad debe primar sobre cualquier animadversión personal.
Reformas estructurales para fortalecer la justicia
José Suing propuso cambios estructurales en la justicia, incluyendo la modificación del Consejo de la Judicatura y el aumento del número de jueces. “21 jueces son insuficientes (...), debería incrementarse el número, pero eso demanda una reforma constitucional”, señaló.
Añadió que existen soluciones temporales bajo la normativa actual, como la designación de conjueces, pero que las reformas a largo plazo son necesarias para garantizar eficiencia. Además, planteó regresar a la figura de Corte Suprema de Justicia, donde la magistratura sea el núcleo central y el Consejo de la Judicatura cumpla un rol administrativo auxiliar.
Prioridad a la magistratura en la función judicial
Suing enfatizó que “el alma, la esencia de la función judicial es la magistratura, es el juez en todas las manifestaciones que tiene”. Según él, concentrar el poder en la administración del Consejo de la Judicatura debilita la justicia y reduce la capacidad de los jueces de actuar con independencia.
Por ello, consideró que fortalecer la Corte y reformar la administración judicial son pasos imprescindibles para resolver los problemas estructurales del sistema.
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