
Comité Nacional de Cáncer en Ecuador genera dudas sobre su eficacia y gestión
Exfuncionario pide reforma del sistema de salud; padres y pacientes desconfían de la eficacia del organismo articulado
La creación del Comité Nacional de Atención al Cáncer, aprobada el 4 de febrero junto con la ley en la Asamblea Nacional, abre un nuevo capítulo en la política sanitaria. Sin embargo, expertos, padres y pacientes advierten que el organismo nace en un escenario de desabastecimiento y retrasos en medicamentos de alto costo.
En este contexto, EXPRESO solicitó entrevistas al MSP y al IESS para conocer si la aplicación del comité permitirá agilizar la atención o si sumará más filtros burocráticos. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta. Ante el silencio oficial, EXPRESO recogió criterios de especialistas, pacientes y familiares para analizar el impacto real de la norma.
Marcelo Aguilar, exviceministro de Salud, reconoció que la Ley Orgánica para la Atención Integral del Cáncer tiene aspectos positivos, como la protección laboral para pacientes y cuidadores y la lucha contra la estigmatización. Sin embargo, advirtió que la norma fortalece un comité que ya existía, pero sin resolver el problema estructural del sistema sanitario. A su criterio, se están creando “ramas sin tronco” al aprobar leyes específicas sin una reforma integral del sistema nacional de salud.
Obstáculos estructurales y presupuesto oncológico en Ecuador
Marcelo Aguilar
El exfuncionario señaló que el principal obstáculo es la falta de una política pública de salud vigente y de una ley orgánica actualizada acorde con el marco constitucional. Recordó que el presupuesto destinado a medicamentos oncológicos representa entre el 60% y 65% del total nacional, pero que la mayoría de los cánceres en Ecuador se detecta en etapas avanzadas. Sin diagnóstico temprano ni atención primaria fortalecida, los tratamientos resultan más costosos y menos efectivos.
Como solución, Aguilar planteó fortalecer integralmente el sistema de salud, priorizar la prevención y la detección precoz, e incorporar políticas sostenidas de vacunación y tamizaje, como en el caso del cáncer de cuello uterino vinculado al virus del papiloma humano. También insistió en que se requiere una nueva ley orgánica de salud que sirva como base jurídica sólida, sobre la cual puedan articularse normas específicas como la del cáncer, para que tengan un impacto real y sostenible.
Rafael Palacios, presidente de la Asociación de Padres de Niños y Adolescentes con Cáncer (Apnacc), expresó dudas sobre la ejecución del comité y advirtió que “debería” agilizar los tratamientos, “pero no lo hacen porque hay intereses creados”. Aseguró que la alta mortalidad infantil motivó la lucha de los padres, ya que “el 60 o 70 % no cubre la necesidad exacta” de medicamentos. Criticó que muchas decisiones responden a conveniencias políticas y no técnicas. “Al final del día manejan este tema a conveniencia de papá Gobierno”, sostuvo.
Participación técnica y riesgos del comité de cáncer
Rafael Palacios
Palacios cuestionó además la falta de participación de especialistas en la construcción de la ley. “No hubo técnicos especialistas contribuyendo desde el punto de vista médico”, afirmó, al señalar que varios profesionales no fueron convocados. Indicó que el cáncer infantil requiere un abordaje diferenciado porque “es cáncer, pero no es lo mismo”. En su criterio, sin criterios científicos claros, el comité corre el riesgo de repetir fallas estructurales.
No obstante, manifestó que mantiene “dudas, pero esperanzas” sobre la nueva normativa. Destacó que la ley permite proteger laboralmente a pacientes y cuidadores y visibilizar el cáncer infantil, porque antes “no existíamos en la Constitución”. Insistió en que se necesita mayor independencia y participación técnica en el consejo, ya que “un paciente oncológico cuesta entre 50.000 y 150.000 dólares”.
Gabriela Domínguez, paciente con cáncer de piel, considera que la creación del comité puede tener “un pro y un contra”. Cree que “si crean un comité nacional de cáncer, siento que está para reducir esos procesos”, pero advierte que será “siempre prueba y error”. Aunque valora la iniciativa, reconoce que “va a haber demasiadas falencias para que empiece a realizarse como uno cree, como paciente”.
Retos operativos y seguimiento integral del paciente
Gabriela Domínguez
Señala que el comité podría agilizar trámites si asigna gestores de caso y apoyo social. “Si incrementan al menos un trabajador social que esté desde el principio en su caso, podría ayudar demasiado”, afirma. Explica que muchas veces el estado del paciente se evalúa solo por cómo luce ese día: “Solo se dignó a ver cómo me siento en ese momento”. Esa falta de seguimiento integral, dice, retrasa decisiones urgentes.
Desde su experiencia en el sistema público, duda de que exista capacidad operativa suficiente. “Yo no siento que Ecuador como tal pueda hacer algo”, expresa, más desde el realismo que el pesimismo. Critica la falta de reemplazos médicos y respuestas institucionales: “Niña, tienes que esperar y ya”. Su vivencia personal la lleva a cuestionar si el comité logrará romper la burocracia que hoy enfrentan los pacientes oncológicos en el país.
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