
Banco Mundial: Tres de cada 10 ecuatorianos en riesgo de caer en pobreza en dos años
La vulnerabilidad a la pobreza es alta en zonas rurales, comunidades indígenas y hogares encabezados por mujeres, según el BM
El riesgo de caer en la pobreza en Ecuador es elevado. El Banco Mundial (BM) alertó que la pobreza en en este país se mantiene en niveles preocupantes pese a los avances alcanzados durante el primer cuarto de este siglo. Uno de cada cuatro ecuatorianos vive en condiciones de pobreza moderada y uno de cada 10 en pobreza extrema, refiere en su informe Impulsando la prosperidad: Evaluación de la pobreza y la desigualdad en Ecuador.
Este escenario, sin embargo, se podría acentuar. El organismo advierte que tres de cada 10 ecuatorianos identificados como vulnerables a la pobreza, se enfrentan a un 50 % de probabilidad de caer en la pobreza en los próximos 2 años o a un 29 % de probabilidad en un año específico.
El BM precisa que si bien las tasas de pobreza muestran el nivel actual de privación, la tasa de vulnerabilidad cuenta la historia de cuántos hogares se encuentran al límite y son susceptibles de caer en la pobreza debido a una situación económica precaria o factores externos.
Durante los últimos 10 años, el crecimiento de la clase media y alta ecuatoriana se estancó en tornó al 40 % de la población, la reducción de la desigualdad se desaceleró a 0,463 en 2024, que es una cifra superior al promedio de América Latina y el Caribe (ALC).
Los sectores más vulnerables de Ecuador que pueden caer en una condición de pobreza
La vulnerabilidad es mayor en provincias con altos niveles de pobreza como Napo, Pastaza y Orellana, en la Amazonía. Además, los hogares rurales son 3,3 veces más expuestos a caer en esta condición que los urbanos y los riesgos son aún mayores para los hogares indígenas, no mestizos y encabezados por mujeres, precisa el documento difundido el 20 de agosto de 2025.
“En Ecuador, la vulnerabilidad a la pobreza es sistemáticamente superior a las tasas de pobreza observadas. La pandemia del Covid-19 empujó a casi la mitad de la población a una situación de vulnerabilidad en 2020; posteriormente, hubo una mejora gradual a medida que las tasas se acercaban a niveles prepandémicos, en 2023. La vulnerabilidad fue más alta en las provincias con altas tasas de pobreza, particularmente en la Amazonía”, precisa el documento.
Pese a este contexto, Boris Weber, Representante Residente del Banco Mundial en Ecuador, precisa que “Ecuador tiene el potencial de construir una economía más resiliente e inclusiva”. Por esta razón, el informe “nos compromete a continuar apoyando al Gobierno en políticas públicas y programas para impulsar la prosperidad y la reducción de la pobreza”.
Las medidas para reducir la pobreza en Ecuador
Abordar la pobreza y vulnerabilidad requiere políticas ajustadas a las diversas necesidades poblacionales, ya que muchas personas enfrentan una inestabilidad en sus ingresos debido a las limitadas oportunidades económicas y la exposición a shocks.
La fragilidad del mercado laboral es un factor clave. Aunque el desempleo se ha mantenido en 3,9 % en promedio en la última década, la calidad del empleo se ha deteriorado. El informe señala que la informalidad laboral se disparó en la población joven al 83,9 % durante 2024 y que, a pesar del aumento en los años de estudio, no se traduce en mejores ingresos ni en mayor productividad.
En junio de 2025, la tasa de desempleo fue del 3,5% a nivel nacional. Se trata de una cifra mayor en 0,4 puntos porcentuales frente a la alcanzada en junio de 2024 (3,1 %), según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El Banco Mundial reconoce avances en la ampliación de los programas sociales, como la creación del Sistema Unificado y Universal de Seguimiento Nominal para identificar a beneficiarios del Bono de los 1000 días, que beneficia a casi dos tercios de la población. Sin embargo, aún existen brechas.
El informe también subraya que fenómenos como El Niño y La Niña afecta de manera desproporcionada a los trabajadores informales del campo, reduciendo ingresos y aumentando la vulnerabilidad. Ecuador figura como el cuarto país más expuesto a catástrofes en América Latina y el Caribe, lo que multiplica el impacto en provincias pobres como Esmeraldas.
El Banco Mundial recomienda reformas laborales para mejorar la calidad del empleo, conectar la educación con las necesidades del mercado y reducir la informalidad. También plantea simplificar y fortalecer el sistema de protección social para ampliar su cobertura y hacerlo más eficiente.
Carolina Jaramillo, portavoz del Gobierno, informó en julio pasado que cerca de 220.000 ecuatorianos dejaron la pobreza entre junio de 2024 y junio de 2025, según cifras del INEC. Y dijo que la tasa de pobreza por ingresos disminuyó del 25,5 % al 24 %, el nivel más bajo desde diciembre de 2018. La funcionara atribuyó este resultado a las políticas públicas implementadas por el Ejecutivo, como la entrega de bonos, compensaciones y la ampliación del crédito productivo.