
La lisa es un foco de estudio científico por fallas sanitarias
Se analiza la presencia de parásitos en el tejido muscular del pez
La lisa forma parte de la vida cotidiana y de la cultura gastronómica de las comunidades costeras del Ecuador. Es común encontrarla encurtida en limón o ahumada en frío, así como en otras preparaciones caseras que se ofrecen cerca de las playas, donde su sabor y frescura la convierten en un alimento habitual para familias y visitantes de mercados y puestos costeros.
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Esta presencia también se refleja en los registros oficiales. Según datos del Grupo Nacional Multiactor de la Fisheries Transparency Initiative (FiTI), la pesca artesanal de lisa -nombre común que agrupa a las especies Mugil cephalus, Mugil curema y Mugil hospes- superó los 1,5 millones de kilogramos capturados en 2022 y alcanzó cerca de 1,8 millones en 2023, lo que evidencia su relevancia dentro del consumo cotidiano y del sistema pesquero artesanal del país.
En este contexto, un grupo de investigadores de instituciones ecuatorianas, entre ellas la Universidad Espíritu Santo, la Universidad de las Américas y la Universidad Central del Ecuador, junto con colaboraciones internacionales, desarrolló un estudio científico para evaluar la presencia de parásitos en el tejido muscular de la lisa. La investigación se centró en la especie Mugil cephalus, proveniente de la costa pacífica del Ecuador.
El estudio, publicado en diciembre de 2025, empleó técnicas de biología molecular como la amplificación por PCR y la secuenciación de ADN. Los investigadores analizaron diez ejemplares adquiridos en un mercado artesanal de Borbón, en la provincia de Esmeraldas. Nueve de ellos contenían un total de 19 larvas encistadas directamente en el músculo, la parte destinada al consumo humano.
Los análisis confirmaron que las larvas corresponden a Contracaecum sp., un nematodo de la familia Anisakidae. Carlos Bastidas, investigador de la UEES y coautor del estudio, explica que el parásito tiene como hospedero final a mamíferos marinos, mientras que el ser humano actúa como huésped accidental al consumir pescado crudo o mal cocido.
El artículo señala que estos parásitos están asociados a la anisakidosis, una enfermedad que puede provocar trastornos gastrointestinales, reacciones alérgicas entre otros síntomas. No obstante, aclara que hasta el momento no existen casos clínicos confirmados en Ecuador y que podría existir subdiagnóstico.
Bastidas insiste en no generar alarma. “Este es un primer reporte. Si el pescado se cocina adecuadamente -bien frito, cocido o al vapor- no existe riesgo para el consumidor”, afirma, mientras UEES gestiona conversaciones para ampliar estudios.
El consumo per cápita del país
Para el oceanógrafo Franklin Ormaza, investigador de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), la presencia de parásitos en la lisa también se relaciona con la alta contaminación de estuarios y zonas portuarias.
En un estudio en el que trabaja con estudiantes de la Escuela Superior Politécnica del Litoral estiman que el consumo per cápita de lisa es cercano o menor a 0,1 kilogramos en la costa ecuatoriana, aunque hay comunidades donde tiene mayor peso en la dieta local, por ejemplo, El Morro y el sur de Guayaquil.
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