
Jornada laboral de 12 horas: en qué países está permitida y cómo se aplica
Cómo funcionan los turnos de 12 horas en Ecuador, Chile y EE. UU.
La posibilidad de trabajar jornadas de hasta 12 horas se ha convertido en un tema de discusión en varios países de América y otras regiones. Aunque el esquema tradicional de trabajo establece ocho horas diarias, distintas legislaciones contemplan modalidades especiales para actividades que requieren continuidad operativa o que se desarrollan en contextos particulares.
En los últimos meses, el debate ha cobrado fuerza en Ecuador y Argentina, mientras que países como Chile y Estados Unidos ya aplican sistemas similares desde hace años en determinados sectores. La discusión no solo gira en torno a la productividad, sino también a los límites legales y al impacto en la salud y calidad de vida de los trabajadores.
En qué países se permiten jornadas laborales de hasta 12 horas
En Chile, por ejemplo, la legislación contempla sistemas excepcionales de trabajo en actividades que operan lejos de centros urbanos o que requieren continuidad operativa. En estos casos se aplican turnos prolongados, como siete días de trabajo por siete de descanso o catorce días seguidos con igual periodo de reposo. Estos esquemas son comunes en la industria minera y deben ser autorizados por la Dirección del Trabajo de Chile.
En Estados Unidos también existen jornadas de 12 horas, especialmente en hospitales, industrias y servicios de emergencia. La legislación federal no fija un máximo diario, pero exige que el empleador pague horas extras cuando se superan las 40 horas semanales, norma supervisada por el U.S. Department of Labor.
Sectores donde este sistema es más frecuente
Las jornadas largas suelen concentrarse en actividades donde detener operaciones resulta difícil o costoso. La minería, la salud, el petróleo, la seguridad privada y algunos servicios industriales son ejemplos donde los turnos de 12 horas forman parte de la organización laboral desde hace años.
En hospitales, por ejemplo, es habitual que médicos y enfermeros trabajen tres días seguidos de 12 horas, acumulando cerca de 36 horas semanales. En plataformas petroleras o campamentos mineros, en cambio, el modelo suele combinar turnos largos con varios días consecutivos de descanso, lo que permite compensar el desgaste físico.
Ecuador y Argentina reactivan el debate en la región
La discusión sobre las jornadas extendidas también ha tomado fuerza recientemente en América Latina. En Ecuador, un acuerdo emitido por el Ministerio del Trabajo de Ecuador establece lineamientos para jornadas especiales que pueden alcanzar hasta 12 horas diarias, siempre que exista acuerdo entre empleador y trabajador y se respeten periodos de descanso.
Aunque la jornada ordinaria continúa siendo de ocho horas diarias según el Código del Trabajo de Ecuador, la normativa abrió un debate público sobre la flexibilidad laboral y sus posibles efectos en las condiciones de trabajo.

En Argentina, la discusión también escaló al ámbito político. La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó una reforma laboral impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei, que plantea reorganizar la jornada laboral y permitir esquemas más flexibles en ciertos sectores. La propuesta generó críticas de sindicatos y protestas en varias ciudades del país.
Así, mientras algunos gobiernos consideran que estas medidas pueden modernizar el mercado laboral, organizaciones de trabajadores advierten que extender las jornadas podría afectar la salud y el equilibrio entre la vida personal y el empleo, un debate que continúa abierto en la región.