
El atún se consolida y busca cerrar un capítulo pendiente
Se espera el retiro de la tarjeta amarilla. Pesca y acuicultura representan el 30 % de las exportaciones de Ecuador
El sector atunero ecuatoriano cerró el 2025 con cifras históricas y se prepara para un 2026 aún más prometedor, marcado por la expectativa de que la Unión Europea retire la tarjeta amarilla impuesta al país desde 2019.
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En Guayaquil, el presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, Bruno Leone, presentó una lectura integral de la economía nacional y su impacto directo en la industria pesquera, durante un conversatorio con la prensa realizado en el hotel Hilton Colón.
Leone destacó que Ecuador cerró el 2025 con un crecimiento económico del 3,8 %, impulsado principalmente por sectores como agricultura, pesca, manufactura de alimentos, comercio y servicios financieros. Dentro de este grupo, la pesca y la agricultura fueron los mayores aportantes al Producto Interno Bruto. Las exportaciones de productos pesqueros en el 2025 sumaron 2.450 millones de dólares.
El dirigente gremial subrayó que este desempeño cobra mayor relevancia en un contexto internacional donde la seguridad alimentaria vuelve a ser prioritaria. Recordó que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) redefinió recientemente la pirámide alimenticia, ubicando al pescado como una de las proteínas más importantes para la nutrición humana.
En términos estructurales, Leone advirtió que el país enfrenta un crecimiento económico insuficiente desde hace más de una década, lo que ha impactado en el empleo y en la sostenibilidad del sistema de seguridad social. Actualmente, solo seis de cada diez ecuatorianos tienen un empleo adecuado, una realidad que, dijo, alimenta problemas sociales como la inseguridad.
Pese a ello, resaltó varios indicadores positivos: las ventas locales crecieron 8,6 % interanual; la recaudación tributaria superó los 17.300 millones de dólares; las reservas internacionales aumentaron 22 %, alcanzando los 9.816 millones; los depósitos bancarios crecieron 15 % y el riesgo país cayó a 460 puntos, mejorando el acceso del Ecuador a financiamiento externo.
En este contexto favorable, el sector pesquero alcanzó cifras récord. Las exportaciones de pesca han tenido un crecimiento de un 9 %. Sumado al consumo interno, la actividad genera cerca de 4.000 millones de dólares, equivalente a alrededor del 3 % del PIB nacional, y da empleo directo e indirecto a unas 150.000 personas.
Actualmente, los productos pesqueros ecuatorianos llegan a 89 países. La Unión Europea es el principal destino, con el 52 % de las exportaciones, seguida de América Latina y Estados Unidos. En este último mercado, el sector espera una definición sobre la sobretasa arancelaria impuesta, con la aspiración de avanzar hacia un acuerdo comercial de largo plazo.
Leone recordó que Ecuador se ubica entre los 25 países pesqueros más importantes del mundo y que la pesquería del atún cuenta con certificación internacional MSC de su flota industrial, además de un moderno sistema de trazabilidad basado en tecnología blockchain, desarrollado tras la imposición de la tarjeta amarilla.
Precisamente, uno de los hitos esperados para el 2026 es el levantamiento de esa sanción. Según indicó, el país ha cumplido con todos los requerimientos técnicos y legales, incluyendo una nueva Ley de Pesca, un régimen sancionatorio más estricto y un sistema integral de control que hoy es considerado modelo a nivel internacional.
Los desafíos para el 2026
Entre los desafíos pendientes, el presidente de la Cámara mencionó la renovación y repotenciación de la flota atunera, cuya antigüedad supera en muchos casos los 40 años, así como la falta de astilleros modernos en el país, lo que obliga a realizar reparaciones en el exterior, con salida de divisas.
La seguridad es otro de los temas críticos. Leone alertó sobre el incremento de costos que enfrentan las empresas por proteger a sus tripulaciones frente al narcotráfico y la piratería marítima, un problema que se agrava por la ubicación del Ecuador en la ruta del Pacífico.
Finalmente, el dirigente enfatizó la importancia de fortalecer la articulación entre pesca industrial, pesca artesanal y acuacultura, con miras a consolidar un sector que hoy representa cerca del 30 % de las exportaciones totales del país y el 38 % de las exportaciones no petroleras.
“El sector pesquero es soberanía alimentaria, soberanía económica y empleo. Si comunicamos lo que hacemos y trabajamos juntos, podemos convertir estos retos en nuevas oportunidades para el Ecuador”, concluyó.
Dependiendo de lo que pase con la sobretasa con Estados Unidos, en un cálculo conservador el sector aspira a un crecimiento de un 5 % en este 2026, aunque hay otros empresarios que esperan superar lo obtenido en el 2025 y lograr crecer en un 10 %. Esas proyecciones se basan en que habrá un buen clima para la pesca este año y por las cifras macroeconómicas que se lograron el año pasado.
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