
Colombia evalúa subir al 50 % el arancel a Ecuador y escala la guerra comercial
La escalada comercial entre ambos países ya deja más de 200 millones de dólares en pérdidas
La tensión comercial entre Colombia y Ecuador escala un nuevo peldaño. El gobierno colombiano analiza elevar también al 50 % el arancel a productos ecuatorianos, en respuesta a la decisión del gobierno ecuatorino de subir del 30 % al 50 % la sobretasa a las importaciones provenientes de su vecino.
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“Estamos estudiando la posibilidad de modificarlo también al 50 % y contemplar otras subpartidas, otros productos provenientes de Ecuador, para buscar un equilibrio comercial”, afirmó la ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, en entrevista con Caracol Radio.
La medida ecuatoriana, que regirá desde el 1 de marzo de 2026, se sustenta, según el Gobierno, en criterios de seguridad nacional. Ecuador argumenta que Colombia no ha tomado acciones suficientes para frenar el paso de droga por la frontera común. En un comunicado oficial, el Ejecutivo defendió la decisión como un mecanismo para fortalecer la corresponsabilidad en la lucha contra el narcotráfico.
El efecto en la integración comercial
Pero del lado empresarial crece la preocupación. Olivia Díaz Granados, directora ejecutiva de la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industria, Comercio e Integración, calificó las decisiones de ambos gobiernos como “medidas erradas” y advirtió en un entrevista con Ecuavisa que no solucionarán el problema fronterizo. A su criterio, el conflicto tiene un trasfondo más político que técnico.
Colombia ya activó dos demandas ante la Comunidad Andina, al considerar que la llamada tasa de seguridad constituye un gravamen que vulnera la normativa andina y el Acuerdo de Cartagena. Ecuador, por su parte, presentó tres reclamos formales por supuestos incumplimientos en materia de seguridad.
El impacto económico empieza a sentirse. Según la Cámara, las pérdidas acumuladas superan los 200 millones de dólares y podrían acercarse a los 1.000 millones si la disputa se prolonga hasta mediados de año. En la frontera, ciudades como Tulcán e Ipiales enfrentan ya la paralización de 154 empresas vinculadas a almacenamiento, aduanas y logística, con miles de empleos directos e indirectos en riesgo.
El intercambio bilateral, que mueve alrededor de 3.000 millones de dólares anuales, se vuelve cada vez menos sostenible con aranceles del 50 %. Sectores sensibles como medicamentos, materias primas industriales y productos agrícolas están entre los más afectados.
La disputa comenzó el 21 de enero de 2026, cuando el presidente Daniel Noboa anunció el primer incremento arancelario del 30 %. Desde entonces, la confrontación ha incluido la suspensión temporal de venta de energía eléctrica, el aumento de tarifas para transportar crudo colombiano por oleoductos ecuatorianos y restricciones al ingreso terrestre de productos como arroz, camarón, banano y plátano.
A la espera de nuevas decisiones oficiales, empresarios de ambos países insisten en que el conflicto debe resolverse por la vía diplomática y de seguridad, antes de que la guerra arancelaria termine por profundizar el golpe a la producción, el empleo y el bolsillo de los ciudadanos.
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