
CC condena al Estado por la desaparición forzada de los cuatro niños de Las Malvinas
La Corte Constitucional determinó responsables por la desaparición y posterior asesinato de Josué, Ismael, Steven y Nehemías
En una sentencia que marca un hito en la defensa de los derechos humanos y la niñez en el país, la Corte Constitucional (CCE) emitió el fallo 1732-25-EP/26, en el que declara que el Estado ecuatoriano es responsable de la desaparición forzada de cuatro menores de edad en el sector de Las Malvinas, al sur de Guayaquil.
La resolución, bajo la ponencia de la jueza Alejandra Cárdenas, deja sin efecto decisiones judiciales anteriores que habían negado justicia a las familias, ratificando que Josué, Ismael, Steven y Nehemías sufrieron una detención "ilegal, arbitraria e ilegítima" por parte de patrullas militares.
El caso: Una noche de arbitrariedad estatal
Los hechos ocurrieron la noche del 8 de diciembre de 2024. Según el expediente, patrullas subordinadas al Ministerio de Defensa y a la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) privaron de su libertad a Josué, Ismael, Steven y Nehemías. La Corte determinó que, tras la aprehensión, el Estado negó información veraz sobre su paradero y proporcionó respuestas "tardías y contradictorias", lo que configuró el delito de desaparición forzada. Además, el fallo critica duramente la estigmatización que sufrieron las víctimas y sus familias por su origen étnico y condición socioeconómica durante el proceso judicial inicial.
Medidas de reparación integral
Para resarcir el daño causado y garantizar que estos hechos no se repitan, la Corte dispuso las siguientes medidas de obligatorio cumplimiento:
- Disculpas Públicas:
El Comandante General de la FAE deberá encabezar un acto público donde reconozca la responsabilidad estatal y pida perdón a las madres y familiares.
- Económica:
El Estado, a través del Ministerio de Defensa, deberá pagar 10.000 a los padres de cada niño por daño inmaterial, además de una suma de 5.000 por cada núcleo familiar afectado.
- Memoria histórica:
Se declara el 8 de diciembre como día conmemorativo en memoria de los cuatro niños. La Asamblea Nacional y otras instituciones deberán realizar eventos anuales para honrar su memoria.
- Salud Integral:
El Ministerio de Salud Pública queda obligado a proporcionar atención psicológica y psiquiátrica gratuita, permanente y especializada a los familiares de las víctimas.
Un llamado contra la impunidad y el racismo
El fallo constitucional no solo busca justicia para las familias de Las Malvinas, sino que establece un precedente contra la discriminación sistémica. La Corte fue enfática al señalar que "nadie está por encima de la ley" y que la actuación de las fuerzas de seguridad en operativos de control no puede basarse en prejuicios raciales o sociales.
Con esta sentencia, la Corte Constitucional envía un mensaje a las Fuerzas Armadas y a la sociedad: la protección de la niñez es un deber ineludible, incluso en contextos de seguridad nacional o guerra contra el narco.
Unas disculpas públicas inéditas
De acuerdo con el texto de la sentencia, el Comandante General de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, debe leer un largo texto de disculpas públicas que en sus partes medulares dice:
"El Estado reconoce con vergüenza y dolor su responsabilidad por la desaparición forzada y posterior muerte de Josué, Ismael, Steven y Nehemías, cuatro niños afrodescendientes arrebatados de su libertad y su derecho a vivir dignamente por patrullas militares subordinadas al Ministerio de Defensa y a la FAE. El Estado admite que incumplió su obligación de proteger sus vidas y que las Fuerzas Armadas fallaron en su función principal de garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos, dejándolos en absoluta indefensión frente a actos ilícitos y arbitrarios".
Asimismo, el Estado reconoce que no proporcionó a las familias información inmediata ni veraz sobre el paradero de los niños y admite que "existieron declaraciones públicas que estigmatizaron a las víctimas y sus familiares, reforzando prejuicios sobre la niñez pobre de Guayaquil". Por ello, se pide perdón de manera explícita a las madres y padres, comprometiéndose a que este acto no sea "un gesto simbólico vacío, sino el inicio de un camino irreversible hacia la verdad, la justicia y la reparación integral para que hechos tan atroces no se repitan jamás".