
Base narco bombardeada en Sucumbíos era una granja lechera; revela The New York Times
El campamento de narcotraficantes bombardeado era en realidad una finca dedicada a la producción de leche y queso
A inicios de marzo del 2026 se anunció el ataque a un supuesto centro de entrenamiento de grupos armados en la Amazonía, en un operativo organizado por las autoridades ecuatorianas y estadounidenses. Sin embargo, una investigación de The New York Times reveló que el predio atacado era en realidad una granja lechera en la provincia de Sucumbíos.
El propietario de la finca, un carpintero de 32 años identificado como Miguel, aseguró que el lugar se dedicaba exclusivamente a la ganadería y producción de queso. Mostró al medio estadounidense documentos de propiedad y fotografías previas al ataque, negando cualquier vínculo con actividades ilícitas.
Testimonios de violencia y abusos
Durante una visita de dos días a la localidad de San Martín, The New York Times recogió relatos de trabajadores y residentes que contradicen la versión oficial. Los campesinos afirmaron que el 3 de marzo soldados ecuatorianos llegaron en helicóptero, incendiaron cobertizos con gasolina y golpearon a cuatro trabajadores con las culatas de sus armas.
Tres de los trabajadores, que pidieron anonimato por temor a represalias, aseguraron que fueron asfixiados y sometidos a descargas eléctricas antes de ser liberados. Otros narraron que fueron trasladados a una base militar cercana, donde recibieron amenazas y torturas.
Under the leadership of President Trump and Secretary Hegseth, the Department is uniting partners across the Western Hemisphere to detect, disrupt, and destroy designated terrorist organizations that fuel violence and corruption.
— Sean Parnell (@SeanParnellASW) March 6, 2026
We commend President Noboa, the Government of… pic.twitter.com/vlhSB4BGKO
Los residentes también señalaron que tres días después, el 6 de marzo, helicópteros militares regresaron y lanzaron explosivos sobre los restos humeantes de la finca. Esas imágenes fueron difundidas como prueba de la destrucción de un campamento de narcotraficantes. Ese mismo día, Ecuador proclamó que “destruyeron” Comandos de la Frontera.
La versión oficial y el rol de Estados Unidos
El ejército ecuatoriano sostuvo en un comunicado que la propiedad era utilizada por un grupo armado colombiano para ocultar armas y entrenar a unos 50 narcotraficantes. También afirmó que se trataba de una “zona de descanso” para el líder de los Comandos de la Frontera, organización vinculada al tráfico de cocaína en la frontera con Colombia.
El Pentágono, citado por The New York Times, aseguró que el ataque se realizó “conjuntamente” con Ecuador, aunque aclaró que soldados estadounidenses no participaron directamente en el bombardeo. Kingsley Wilson, secretaria de prensa del Pentágono, declaró al medio que “las redes de cárteles amenazan la estabilidad de nuestro hemisferio” y que por ello mantienen cooperación con socios latinoamericanos.
Afectaciones a la comunidad y dudas sobre el operativo
Los habitantes de San Martín expresaron indignación por la destrucción de la finca y las agresiones sufridas. Miguel, el propietario, relató entre lágrimas cómo perdió sus cabañas de madera, el cobertizo de queso y el gallinero. “Esa mentira, 50 personas para el entrenamiento aquí. ¿Dónde van a poder entrenar en todo esto descubierto? No hay lógica”, dijo al Times.
La investigación periodística plantea serias dudas sobre la legitimidad del operativo y la narrativa oficial. Ecuador se ha convertido en un punto clave para el contrabando desde Colombia y Perú, lo que ha intensificado la violencia en el país. Sin embargo, los testimonios recogidos por The New York Times sugieren que en este caso la operación militar pudo haber golpeado a una comunidad inocente.
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