
Indignación en Quito: vandalizan refugio de animales y hieren a perros rescatados
Vidrios rotos, perros heridos y temor entre voluntarios dejó un ataque contra un albergue que acoge a perritos en abandono
Vidrios rotos, perros lesionados y un ambiente de miedo fue el saldo que dejó un violento ataque contra un refugio de animales ubicado en el oriente de Quito, que acoge a perros víctimas de abandono y maltrato. El hecho ha generado alarma entre los voluntarios y ha reavivado el debate sobre la seguridad de los albergues de protección animal en la capital.
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Perros heridos y refugio vandalizado
El ataque ocurrió durante la noche, cuando desconocidos ingresaron al albergue sin sustraer ningún objeto, lo que refuerza la hipótesis de que el objetivo fue causar daño. Al llegar al lugar, los tutores encontraron a los perros asustados, entre vidrios rotos, con varios de ellos presentando heridas en la cabeza y las patas.
Los animales recibieron atención veterinaria inmediata y actualmente más de diez perros permanecen bajo monitoreo médico permanente. Aunque la mayoría evoluciona favorablemente, algunos casos continúan en observación debido a la gravedad de las lesiones.
Amenazas previas y posible represalia
La organización que administra el refugio, conocido como Los Amigos de Lucas, informó que semanas antes del ataque recibió amenazas luego de denunciar a una página digital que utilizaba videos del albergue para lucrar de manera engañosa en redes sociales.
Hasta el momento, no se ha identificado a los responsables del atentado. La Unidad de Bienestar Animal acudió al sitio para verificar el estado de los canes y levantar información, aunque aún no existen detalles oficiales sobre las causas del ataque.

Más de 50 perros rescatados de abandono y maltrato
El refugio alberga a cerca de 50 perros rescatados de situaciones de abandono, maltrato y vida en la calle. Según relatan sus responsables, el proyecto nació a partir de un perro en condición de calle que se “autoadoptó”, lo que motivó la creación del espacio para ayudar a otros animales en situación de vulnerabilidad.
Desde entonces, el albergue se sostiene principalmente gracias a donaciones y trabajo voluntario, enfrentando no solo limitaciones económicas, sino también críticas y ahora un escenario de riesgo que pone en peligro tanto a los animales como a las personas que los cuidan.
Pedido urgente de protección y apoyo ciudadano
Tras el ataque, los responsables consideran urgente reforzar la seguridad del refugio. Entre las medidas planteadas están la instalación de cámaras de vigilancia, alarmas, cerramientos, la contratación de cuidadores por turnos y la posibilidad de contar con un veterinario permanente.

Por ello, el albergue hizo un llamado a la ciudadanía para recibir apoyo económico que permita cubrir estos costos y garantizar la protección de los más de 50 perros que permanecen bajo su cuidado.
Finalmente, los responsables del refugio pidieron respeto a la labor de los albergues y rechazaron cualquier forma de violencia contra quienes trabajan por la protección de animales indefensos. También solicitaron a las autoridades investigar el caso y sancionar a los responsables del ataque.